Dos adolescentes fueron baleados en medio de un tiroteo entre bandas antagónicas protagonizado por grupos de jóvenes del Cordón Colón que se disputan el territorio. Uno de ellos está grave. La Policía manifestó que es una situación recurrente.
El comisario Andrés Borra, coordinador de la Dirección Seguridad Neuquén, informó en diálogo con medios radiales que alrededor de las 23 del lunes, vecinos del sector dieron aviso a los efectivos muy atemorizados tras escuchar disparos en la zona de calle Battilana al 1000.
Por este motivo, se envió una patrulla para verificar el sector y se dio con un grupo de adolescentes que se encontraban merodeando la vía pública, por lo que "se los envió a su casa", atentos a que la Policía no puede identificarlos ni demorarlos sin un motivo específico, por tratarse de menores de edad.
Ante la advertencia de los efectivos, los adolescentes se retiraron y, ante la tranquilidad de las calles, también así lo hicieron los uniformados. Sin embargo, mientras se alejaban del lugar, vieron circular a un vehículo Volkswagen Gol tipo sedán desde el cual personas desconocidas -algunos de ellos aparentemente adolescentes- comenzaron a disparar contra una vivienda.
Al percatarse de que eran seguidos por la Policía, los sospechosos terminaron por detener la marcha, bajar del auto e ingresar en un domicilio, aunque uno de ellos quedó rezagado y fue detenido.
A este sospechoso, un adolescente, los efectivos le secuestraron un arma de fuego calibre 9 milímetros y luego lo pusieron a disposición de la Fiscalía de Delitos Juveniles. Asimismo, se secuestró el auto en el que se trasladaban -que será requisado en las próximas horas- y se consignó la casa utilizada como refugio a la espera de una orden de allanamiento para demorar al resto.
Respecto a los heridos, Borra informó que son una adolescente que sufrió una herida de bala superficial en su pecho y recuperó el alta tras las curaciones; y un joven también menor de edad que fue baleado en el mentón y permanece grave internado en terapia intensiva del Hospital Castro Rendón, aunque estable.
Por otro lado, el comisario admitió que no es la primera vez que deben intervenir en este tipo de situaciones, que calificó como un "enfrentamiento entre bandas antagónicas". "Es una cuestión territorial por mantener el dominio en el barrio. Es un problema de vieja data, hemos acudido varias veces a repeler esta situación y se les ha dado intervención a distintas entidades que deberían tomar cartas en el asunto por tratarse de menores", confió.