El juicio de responsabilidad por el robo se realizó en noviembre. Se lo detuvo en flagrancia y se recuperaron millones en pesos y dólares.
Simón Pedro Díaz, uno de los delincuentes que protagonizó el violento robo en una cueva de dólares en el centro neuquino, fue sentenciado a una pena de 4 años y medio de prisión.
A fines de noviembre pasado, Díaz fue declarado responsable penal del delito de tentativa de robo con arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo ser acreditada, en concurso ideal con tenencia de arma de fuego de uso civil condicional en concurso real con encubrimiento, en concurso ideal con tenencia de arma de fuego de uso civil, todo en carácter de autor.
La fiscal del caso Soledad Rangone, tras la declaración de responsabilidad en juicio en noviembre, requirió la imposición de una pena de 7 años de prisión efectiva, más las costas del proceso y la declaración de tercera reincidencia. Y el tribunal de jueces que intervino, resolvió fijarla en 4 años y 6 meses, más de la declaración de tercera reincidencia y la imposición de costas. La escala penal que estaba en discusión oscilaba entre 1 año y medio, y 9 años y 8 meses de prisión.
Cabe recordar que el juicio tuvo lugar los días lunes 27 y martes 28 de noviembre, cuando la fiscal Soledad Rangone presentó la prueba por el violento robo perpetrado en una cueva de dólares del centro neuquino, cometido en 2022.
La teoría del caso que detalló la fiscal fue que el 2 de febrero de 2022 cerca de las 12:00 Simón Pedro Díaz (36) junto a un cómplice, ingresaron a un edificio de la calle Rivadavia 86 de la capital provincial, donde se suponía que se reunirían con la víctima para cambiar pesos por dólares. Con esa excusa, los delincuentes se presentaron, tocaron el timbre, subieron, y al ingresar a la oficina de la víctima de 25 años, lo amenazaron con una pistola y un cuchillo y lo obligaron a entregar 2 millones de pesos y 7 mil dólares en efectivo que tenía allí. Luego, con una mochila llena, huyeron.
A muchos transeúntes que circulaban por la zona esa mañana, les llamó la atención la frenética huida de los ladrones y dos mujeres policías de civil no dudaron en salir tras ellos. En medio del escape, los sospechosos intentaron refugiarse en un edificio de calle Santa Fe, pero no lograron su cometido y antes de continuar con la fuga, descartaron la mochila en un cesto de basura, que pudo ser secuestrada. En ella estaba todo el dinero, llaves y celular de la víctima, una máquina cuenta billetes y un arma denunciada como robada.
Mientras que uno de ellos logró escapar con éxito, el otro -Díaz- fue finalmente detenido sobre calle Mitre, cuando intentaba descartar un arma. A las pocas horas, éste fue acusado por el hecho y aunque pasó por distintas modalidades de detención a lo largo del proceso dado el hacinamiento de las comisarías en el contexto de crisis carcelaria, el ladrón no supo aprovechar las oportunidades, incumplió las condiciones y finalmente llegó al debate en noviembre cumpliendo prisión preventiva en una comisaría.