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Por un robo millonario, jueces le pidieron a la fiscalía que investigue más: "Cumplan con sus funciones"

Así lo plasmó el tribunal en su veredicto por el intento de robo que tuvo lugar el 2 de febrero de 2022. Solo uno de los delincuentes fue acusado y condenado.

Simón Díaz, un ladrón reincidente, fue condenado por un intento de robo millonario en una cueva de dólares del centro neuquino que se frustró cuando dos policías de civil salieron a perseguir a él y su cómplice. El tribunal de jueces, sin embargo, coincidió con la figura aportada por la defensa y criticó a la fiscalía por no investigar al segundo delincuente.

Cabe recordar que el juicio tuvo lugar los días lunes y martes de esta semana, cuando la fiscal Soledad Rangone presentó la prueba por el violento robo perpetrado en una cueva de dólares del centro neuquino, cometido en 2022.

La teoría del caso que detalló la fiscal fue que el 2 de febrero de 2022 cerca de las 12:00 Simón Pedro Díaz (36) junto a un cómplice, ingresaron a un edificio de la calle Rivadavia 86 de la capital provincial, donde se suponía que se reunirían con la víctima para cambiar pesos por dólares. Con esa excusa, los delincuentes se presentaron, tocaron el timbre, subieron, y al ingresar a la oficina de la víctima de 25 años, lo amenazaron con una pistola y un cuchillo y lo obligaron a entregar 2 millones de pesos y 7 mil dólares en efectivo que tenía allí. Luego, con una mochila llena, huyeron.

A muchos transeúntes que circulaban por la zona esa mañana, les llamó la atención la frenética huida de los ladrones y dos mujeres policías de civil no dudaron en salir tras ellos. En medio del escape, los sospechosos intentaron refugiarse en un edificio de calle Santa Fe, pero no lograron su cometido y antes de continuar con la fuga, descartaron la mochila en un cesto de basura, que pudo ser secuestrada. En ella estaba todo el dinero, llaves y celular de la víctima, una máquina cuenta billetes y un arma denunciada como robada.

Mientras que uno de ellos logró escapar con éxito, el otro -Díaz- fue finalmente detenido sobre calle Mitre, cuando intentaba descartar un arma. A las pocas horas, éste fue acusado por el hecho y aunque pasó por distintas modalidades de detención a lo largo del proceso, finalmente llegó al debate de esta semana cumpliendo prisión preventiva en una comisaría.

Tras la presentación de toda la prueba, Rangone declaró la responsabilidad para el ladrón como coautor del delito de robo calificado por el uso de arma de fuego apta para disparo en carácter de coautor, en concurso real con encubrimiento por receptación dolosa y portación ilegal de arma de uso civil condicional (asimilable a de guerra) en carácter de autor, en concurso ideal con tenencia ilegal de arma de fuego también en calidad de autor.

Por su parte, la defensa oficial -representada por el defensor jefe Raúl Caferra y el defensor José María Maitini- no discutió el hecho sino las circunstancias de este, apelando a una figura menor, centrada en que el robo no se podía considerar consumado porque nunca se perdió de vista al imputado y en la portación de arma de guerra, la cual sostuvieron configuraba en realidad una tenencia porque la misma se encontraba descargada.

Tras escuchar a las partes, la jueza Laura Barbé y los jueces Andrés Repetto y Diego Chavarría Ruiz -quienes integraron el tribunal de juicio-, se tomaron un cuarto intermedio de 48 horas para deliberar y finalmente, fallaron por unanimidad a favor de la postura de los defensores.

Puntualmente, coincidieron en que el robo fue tentado y que la portación del arma no quedó acreditada, por lo que declararon la responsabilidad de Díaz por los delitos que habían pedido los defensores: tentativa de robo con arma de fuego cuya aptitud para el disparo no se acreditó, tenencia de arma de fuego de uso civil condicional y encubrimiento, y tenencia de arma de fuego de uso civil.

Pero la crítica más dura llegó a la hora de hablar del cómplice del robo, quien en realidad sí fue identificado e incluso había quedado grabado por las mismas cámaras de vigilancia cuyas filmaciones sirvieron como prueba en el juicio. No obstante, el hombre no fue detenido en flagrancia como Simón Díaz y por lo tanto, nunca se lo imputó.

Por este motivo, los jueces en su resolución instaron a la fiscalía a continuar con la investigación del presente caso, llamando a que "cumplan con las funciones que le fueron asignadas por la Constitución".

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