Vecinos de esta localidad ya piden que se haga una bicisenda y que se respeten los derechos del peatón, mientras avanza la obra de ampliación de la Ruta Provincial 51 a Vaca Muerta.
“Creo que si algún vecino quiere ir en su bicicleta hasta el dique (Ballester) tendría que hacerlo, pero con esta ruta y con la velocidad que van a tomar los autos, no se puede”, expresó Víctor Matelo, uno de los integrantes de la asamblea socioambiental de Centenario.
Por estos días, circular en bicicleta por la banquina de la Ruta 7 es peligroso. Las carriles de ripio están destrozados y los vehículos transitan a gran velocidad. Hace varios años se podía ver a trabajadores rurales y grupos de ciclistas circulando por la calzada, pero hoy, con el tránsito pesado hacia los yacimientos, es menos frecuente.
“Hay bicisendas en muchos lugares del país y de la provincia, y nos preguntamos por qué no se puede hacer una acá en Centenario”, expresó Matelo, quien pidió que se haga una circunvalación para evitar que la obra se meta en la ciudad.
La obra empezó en enero pasado de este año, a cargo de la UTE Rovella Carranza SA y CN Sapag SA, y avanza en un tramo de la ruta al lago Mari Menuco y Loma La Lata.
En algunos meses llegará a la intersección de la Ruta 7, donde hay decenas de interferencias, como correr tendidos eléctricos, gasoductos, líneas telefónicas y hasta alamedas.
El grupo de ambientalistas, a través del diputado de UNE Mariano Mansilla, presentó un amparo judicial para frenar la obra que fue declarado admisible pero aún no se define de fondo.