La convocatoria fue realizada por el presidente de dicha entidad católica, cardenal Angelo Bagnasco, en el marco de las actividades de "Ayuda a la Iglesia que sufre", auspiciadas por el Vaticano.
"Teñir de púrpura la Fontana de Trevi será la ocasión para ofrecer a todos una señal de la presencia, todavía hoy, del martirio, y para elevar al Señor una plegaria en favor de los cristianos perseguidos y de todos aquellos que son oprimidos", dijo Bagnasco.
"Tenemos la esperanza de que una creciente sensibilidad sobre estos temas traiga, para muchos, frutos de compromiso y activo involucramiento", agregó el cardenal. La más importante fuente romana será así iluminada con luces rojas para recordar la sangre vertida por los mártires cristianos y favorecer una mayor sensibilidad hacia la persecución que aflige a millones de cristianos en todo el
mundo. Algunos amigos y parientes recordarán a mártires de hoy como Shahbaz Bhatti, Andrea Santoro, las cuatro misioneras de la Caridad asesinadas en marzo en Yemen y los estudiantes de la Universidad de Garissa.