Antes de que todo pasara a mayores, el único policía que resguardaba la seguridad del edificio sacó el arma reglamentaria y ejecutó un tiro disuasivo al techo. De inmediato los agresores abandonaron la sala y personal del SIEN asistió al adolescente acusado, que sufrió heridas leves.
Personal de la Comisaría Primera intervino en el procedimiento, pero no se logró detener a nadie. No obstante, el fiscal de actuación genérica, Horacio Maitini, inició una investigación de oficio para esclarecer lo ocurrido en el juzgado.
Por último, la madre del adolescente al que quisieron matar dijo a LM Neuquén: "Yo me pregunto, ¿quién es más asesino, mi hijo que mató para defenderse dentro de su casa o estos tipos que todos los días nos tirotean la casa y vienen hasta el juzgado a querer matar a mi hijo?", y agregó que, tanto la noche del domingo como ayer a primera hora, volvieron a balearles la casa.
Asesinado en una disputa narco
Lucas Santana, hijo del cabecilla de la banda narco Los Santana, le pidió a Martín González que lo acompañara hasta la casa del Pollito Rojas, en Gran Neuquén Norte.
De acuerdo con las investigaciones, Rojas vendía drogas, dato que confirmó su madre a LM Neuquén, y había invadido el territorio de los Santana, por eso el apriete.
La noche del 31 de marzo, Santana y González irrumpieron por el portón a la casa de los Rojas y encontraron a la familia sentada en patio, pero no estaba el Pollito.
Hubo una discusión, Santana le disparó en la cabeza a Franco "Garrafa" Rojas y el tiro no salió. De inmediato, el hermano menor de los Rojas sacó un arma y abrió fuego. González quiso salir corriendo, pero una bala lo alcanzó en la zona izquierda del tórax, mientras que a Santana le dieron cinco tiros.
González murió en la calle, desangrado en los brazos de su pareja que había salido a buscarlo al enterarse con quién anda. En tanto, Santana fue hospitalizado y estuvo un par de días graves hasta que se recuperó.
El fiscal German Martín acusó al adolescente por el homicidio de González y luego lo puso bajo la custodia de la madre, en la misma casa donde ocurrió el crimen.
Los Santana juraron venganza y todas las semanas la casa de los Rojas es tiroteada.
Falta seguridad en las sedes judiciales
Con la aplicación del nuevo código (enero de 2014) y el sistema de audiencias públicas, quedó expuesta la falta de medidas de seguridad en las sedes judiciales.
Un juicio terminó con dos familias a las trompadas y cintazos en el edificio de Antártida Argentina (en el fallo por el crimen de David Hernández, ocurrido en Rincón) . Los funcionarios judiciales temieron ser agredidos. En enero de 2015, hubo un tiroteo en la fiscalía de Cutral Co, donde el padre de una víctima quiso matar al acusado. En el juzgado del Niño y el Adolescente, con el episodio de ayer, son dos los incidentes que se registraron y ahora se suma que en banda quisieron matar a un adolescente. En medio de este escenario, el TSJ debe resolver la instalación de detectores de metales, vigilancia con cámaras y el refuerzo con personal de seguridad especializado.