Jennifer Lefiche y Rocío Albornoz estaban trabajando en una jornada más, cuando pudieron ver un ejemplar de águila mora que parecía estar lastimado. Incluso, recordaban que días atrás habían visto a varios, en posición de pelea.
El guardafauna Hugo Arriagada, contó a LM Neuquén que estas mujeres se comunicaron con ellos enseguida y que gracias a la valentía de las trabajadoras de haberla retenido, pudieron trasladarla en primera instancia hasta Defensa Civil.
“En Defensa Civil se comunicaron con el cuerpo de guardafauna y la trasladamos hasta el Refugio de Animales Silvestres de la RNU Quilque Lil. Por el tamaño supimos que era un macho, y por su plumaje un juvenil cerca de la adultez”, contó. En ese espacio el águila fue atendida por la veterinaria Barbara Bartolomé quien trabajó por su recuperación.
“El águila tenía un golpe, creemos que fue por alguna pelea con otra águila, la habían visto unos días antes en actitud de pelea. En la zona de la planta de disposición final de Aluminé no hay circulación de vehículos, ósea que su golpe no sería de un auto, como vemos en otros lugares”, describió.
Arriagada contó que para determinar cuándo es tiempo de liberarla tuvieron en cuenta su mejoría al recibir más alimento, se le hicieron curaciones, tenía lastimado una ala e inflamado un músculo. “Con el paso de los días se fue desinflamando y agarró de nuevo movilidad”, describió.
“Además empezamos a ver cambios en la jaula, ya empezaba a desplazarse, por los cinco metros que tenía el espacio y veíamos que tenía vuelo propio. También cuándo nos acercábamos a la jaula se tornaba agresiva, y ese era otro indicador para liberarla”, detalló.
El lugar para dejarla salir de la jaula fue el mismo donde la encontraron, para facilitar su vuelta a su hábitat natural.
“Cuando la sacamos de la jaula fue un éxito, el águila tenía muchas ganas de empezar a volar, en el mismo momento salió volando rápidamente. En otras liberaciones los animales tardan en salir, este águila voló de un tirón casi 400 metros”, describió emocionado el guardafauna.
Estas aves, al igual que otras rapaces como el ñanco, son importantes aliadas al controlar las poblaciones de roedores, conejos y liebres. Y al alimentarse de carroña, ayudan a eliminar cadáveres que podrían transmitir enfermedades.
“En el Día Mundial de la Tierra, celebramos el rescate, la recuperación y la liberación de un ave salvaje junto a la comunidad. Son acciones que contribuyen a mantener la tierra saludable”, destacaron los guardafaunas, quien además recordaron que ante cualquier animal silvestre que encuentren herido, se deben comunicar con el cuerpo de Guardafaunas o con el equipo de la RNU Quilque Lil, ya que estos animales actúan por instinto y pueden lastimarlos.