Todo empezó alrededor de las 2 de la madrugada cuando personal policial de Tránsito acudió a un accidente sobre la Ruta 40. Allí se encontró con un auto Renault Fluence que había chocado contra uno de los paredones que bordean el camino y que estaba con graves daños en la carrocería.
Sin embargo, se encontraron con el vehículo vacío, sin ningún ocupante. El personal procedió a retirar el auto del lugar y volvió a la comisaría.
Horas más tarde, minutos después de las cinco de la mañana, los padres de un joven de 27 años se comunicaron telefónicamente con la Comisaría 23 para pedir ayuda ya que su hijo -quien logró avisarles- había caído por una ladera, quedando a pocos metros del Lago Lácar, a unos dos kilómetros y medio del ingreso a la playa Catritre.
De inmediato se desplegó un operativo de rescate que incluyó dos dotaciones de Bomberos, Prefectura y Policía. Dos bomberos debieron realizar el descenso con cuerdas hasta el lugar donde estaba el joven, quien estaba consciente, con moretones y fuertes golpes en distintos lugares del cuerpo.
El joven fue inmovilizado y evacuado del lugar, desde donde lo trasladaron en lancha de Prefectura hasta el muelle. Allí lo esperaba una ambulancia, que lo trasladó al Hospital Ramón Carrillo.
Según informaron desde Bomberos, se desconoce el motivo por el cual el joven cayó por el precipicio y aseguraron que eso "es materia de investigación por parte de la policía".
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