En cada mercado de pases se genera un culebrón y en esta oportunidad parece que el personaje principal es Marcos Acuña. El jugador de Racing dijo al término del partido por el que Racing le ganó al DIM por Copa Sudamericana que si existía una oferta se quería ir porque esa era la promesa del presidente Víctor Blanco. Y la oferta llegó desde el Sporting de Lisboa, que está dispuesto a pagar la cláusula de salida fijada en poco más de 10 millones de euros (8 millones limpios).
Un escenario simple si no fuera porque en Avellaneda no se quieren desprender del Huevo teniendo en cuenta su gran nivel, que vendieron a Walter Bou y que se lesionó otra de sus figuras, Lautaro Martínez.
La traba que ahora pone Blanco es que quiere que el pago sea al contado y desde Portugal indicaron que pueden pagar la rescisión pero en cuotas. En medio del tironeo por el neuquino las partes resolvieron reunirse hoy en Buenos Aires, junto a la dirigencia de Ferro (tiene un porcentaje del jugador), para intentar llegar a un acuerdo y resolver la situación de Acuña.
Pasó por el quirófano
Lautaro Martínez ayer fue operado con éxito por su fractura en el quinto metatarsiano del pie izquierdo y comunicó los buenos resultados a través de sus redes: “Quería contarles que salió todo bien, agradecer los mensajes de apoyo me hacen muy bien. Ya hoy arranca el primer día de recuperación”.