El equipo dirigido por Daniel Olea es la gran sensación de los últimos años de la Liga, al punto que en apenas tres años de vida ya sumó dos Copas Neuquén, un torneo Oficial e irá ahora por su tercer cetro en esta competencia.
Del otro lado está una de las sorpresas del torneo, el cuadro conducido técnicamente por Marcos Fuentes. Con una gran camada de jóvenes y algunos pocos jugadores experimentados, ha logrado meterse en la instancia decisiva mostrando buen juego y alta efectividad en el arco contrario. En su trayecto hacia la final, dejó en el camino a Juventud Unida en los octavos de final con un contundente 10 a 3 en el global, y más tarde venció a Independiente por 1 a 0 en cuartos. Finalmente, goleó 4 a 1 a Alianza y llega en alza para el encuentro definitorio.
El León de Rincón, por otro lado, sufrió para pasar a los cuartos ante un aguerrido equipo de Añelo al que superó con un ajustado 5 a 3 en el acumulado. Luego se impuso a Patagonia por 2 a 1 en la siguiente fase y finalmente eliminó a la ADC en los penales para llegar hasta esta instancia.
En la final, se enfrentan dos realidades distintas pero con filosofías similares. Dos estilos ofensivos con preferencia por el buen trato de pelota. Una final que promete ser atractiva entre dos clubes de distinta envergadura, pero que comparten una voluntad común: terminar el año como el mejor de la provincia.