Santiago del estero. Dos hombres de 19 y 29 años que habían sido denunciados por violencia de género se suicidaron en domicilios diferentes en la ciudad santiagueña de La Banda. Uno de ellos dejó una carta donde pedía perdón.
El primer hecho se registró el miércoles en horas de la mañana en el interior de una casa del Barrio Avenida, donde un joven de 29 años tomó la drástica determinación de ponerle fin a su vida. Según informó la policía, la dramática escena fue descubierta por la madre de la víctima, quien lo encontró colgado de un andamio, en el interior de una de las habitaciones, sujeto por una soga. Desesperada, junto con uno de sus familiares logró bajarlo, pero ya estaba sin vida. El cadáver fue examinado por el médico de Sanidad, quien constató el deceso.
La Policía indicó que la víctima había dejado una carta -en un diploma del jardín de infantes de su hijo- donde le pedía perdón a su ex pareja, a quien había atacado a golpes la noche anterior. Las fuentes revelaron que tras el hecho de violencia la mujer se retiró de la casa de la víctima junto con su pequeño hijo.
Voceros policiales informaron que mientras el joven era velado se registraron incidentes cuando su pareja se presentó en la casa para participar del sepelio y los hermanos de la víctima no la dejaron ingresar.
El otro hecho se produjo en el interior de una casa de La Dársena, también de la mencionada ciudad santiagueña. Allí, un joven de 19 años utilizó una soga para ahorcarse en el fondo de la casa donde residía junto con su concubina, a quien agredía cada vez que consumía sustancias tóxicas. En este caso, la escena fue descubierta por su padre, de 47 años, quien corrió para tratar de ayudarlo, pero su hijo ya no tenía signos vitales.
Ambos cuerpos fueron trasladados a la morgue judicial, pero para que sólo el del último muchacho fuera sometido a autopsia. Mientras que el otro fue entregado directamente a sus familiares, para su velatorio. Efectivos policiales y personal de Criminalística trabajaron en ambos domicilios, donde secuestraron los elementos utilizados por los suicidas.
“Se trata de dos casos diferentes, que no tienen relación entre sí. Se tomaron las declaraciones correspondientes y es evidente que ambas personas se suicidaron”, dijo Hugo Guerra, el juez que intervino en los dos casos