El tema es que el Concejo Deliberante aún no puede sesionar para lograr consensuar una terna, de los 14 postulantes que se presentaron.
El mecanismo implica que se debe elegir a tres personas por consenso, pero el oficialismo aparece dividido.
Para elegir la terna, se necesita el consenso unánime o los dos tercios del cuerpo, que en este caso son seis de nueve concejales.
Pero el oficialismo (en su proceso de internas) ha jugado las cartas por varios candidatos y las negociaciones aparecen trabadas.
También se puso como excusa el conflicto municipal como impedimento para sesionar. Pero lo cierto es que no hay acuerdos sobre a quién llevar en la terna, que históricamente siempre se eligió mediante un diálogo político partidario.
El concejal (en uso de licencia) David Silva es uno de los candidatos y ayer dijo que no es posible que no haya acuerdos. "Esto no pasó nunca, no se entiende porque ellos tienen mayoría propia. Que me elijan a mí entonces", ironizó el concejal.
Para el año próximo
El artículo 80 de la Carta Orgánica Municipal señala que el defensor del vecino titular y dos cargos suplentes deberán ser elegidos en un plazo no mayor de treinta días antes de la finalización del mandato.
De seguir así, el cargo se definirá en el próximo Concejo Deliberante, después del 10 de diciembre, en una sesión extraordinaria o el año que viene con otros concejales.