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Soñaba con ser doctora y la mataron por la mochila

Tres menores fueron detenidos por el crimen de una estudiante.

Bahía blanca. Antes de comenzar a velar a su hija, asesinada de una puñalada en un intento de robo, Eduardo Bustos publicó una carta para Mauricio Macri en su facebook. “Hoy, señor presidente, pasé a ser parte de la dolorosa realidad. Hoy voy a velar a mi hija, estudiante de la Universidad del Sur, capaz, inteligente, con sólo 19 años y una vida por delante”, comienza la nota, en la que el hombre apunta a los tres menores detenidos por el hecho ocurrido la noche del martes en el barrio Rucci de Bahía Blanca.

Su hija volvía de la universidad, en la que estudiaba Enfermería como paso previo para entrar a Medicina. Había retornado a clases después de pasar el fin de semana largo en Córdoba con una amiga con la que soñaba hacer una carrera y tener un trabajo para viajar. Se movía entre las clases y las casas de sus padres separados con una mochila en la que cargaba sus primeros apuntes. Quienes la atacaron creyeron que allí llevaba algo que les podría dar un rédito inmediato. Para robárselo y después tirarlo, le sacaron lo más valioso: su vida.

Agustina Solange Bustos, de 19 años, la mayor de tres hermanos, murió pasadas las 21 del martes en el hospital municipal de Bahía Blanca. Llegó con una herida de arma blanca en el hemitórax izquierdo que recibió cerca de unos de los accesos al Monoblock 2 del barrio Rucci, a unas 40 cuadras del centro de Bahía Blanca. Sus gritos de dolor alertaron a los vecinos, que bajaron a ayudarla pero no pudieron evitar el trágico final.

Esa noche, un grupo de jóvenes merodeaba una parada de ómnibus e intentaba robarles a los pasajeros. Los vecinos aseguran que lo denunciaron a la policía, pero en la fuerza lo niegan. Cuando acudieron los efectivos, ya en plena agonía de Agustina, montaron un operativo cerrojo y aprehendieron a tres menores de 14, 15 y 17 años. Todos tienen antecedentes, y los de 14 y 17 son hermanos y habían estado demorados horas antes por amenazar con un cuchillo a un policía.

Los vecinos aseguraron que la ambulancia tardó 45 minutos en llegar. Desde la secretaría municipal de seguridad respondieron que la asistencia se demoró porque el primer llamado al 107 indicaba que había “una chica con sangre en la nariz” y la ambulancia más cercana estaba realizando un traslado.

La carta abierta de un nuevo padre del dolor

La carta del padre de la víctima duele. “Hoy, señor presidente, un trío de drogadictos, le quitó la vida a mi hija y, por ende, parte de mi vida se va con ella”, escribió Eduardo Bustos, pescador artesanal de Ingeniero White, la localidad portuaria donde vive, separado de la madre de Agustina. “Hoy, señor presidente, señora ministra de Seguridad, gobernadora y todos los que viven opulentamente con nuestros impuestos, fallaron en proteger la vida de una excelentísima persona, amiga, hija y estudiante”, expresó con bronca. “Hoy, señores gobernantes, mi llanto no para, me duelen los ojos, me duele el alma... Voy a despedir a mi única hija, fue acuchillada por tres drogadictos”.

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