{# #} {# #}

ver más

"Tenemos un aislamiento físico, pero no emocional"

Panorama. La psicóloga destacó que la reapertura de actividades comerciales y salidas recreativas disminuirá el malestar emocional actual de la comunidad.

Por PABLO MONTANARO - montanarop@lmneuquen.com.ar

La psicóloga y presidenta del Colegio de Psicólogos de Neuquén, Selva Estrella, consideró que la decisión del gobierno de Neuquén de reabrir nuevas actividades comerciales en el marco de la pandemia de coronavirus provocará una disminución del malestar emocional que se transita en la actualidad. En tanto, destacó la “muy buena respuesta” de la comunidad neuquina a las medidas de protección y autocuidado dictadas por las autoridades. “Eso refleja que tenemos los recursos para adaptarnos a diferentes situaciones con un comportamiento saludable”, afirmó.

—¿Cómo puede repercutir emocionalmente en las personas esta nueva etapa de la cuarentena, con la apertura de actividades comerciales y salidas recreativas?

Considero que generará una mezcla de sentimientos, entre el temor y la necesidad económica de dejar el hogar, sobre todo para los trabajadores independientes a los que les han mermado considerablemente sus ingresos y la incertidumbre de otros que no saben si continuarán en sus puestos de trabajo o cobrarán la totalidad del sueldo. Esta medida provocará la disminución del malestar emocional que hay actualmente.

—¿Temor a contagiarse?

Exacto. Este tiempo ha sido de aprendizaje, de decir “ya no me tengo tanto que cuidar del otro sino que tengo que cuidar al otro”. Esta conducta de cuidar al otro es sana. Es más sana que la otra, la de “tengo que cuidarme del otro”.

—¿De ahora en más nos relacionaremos de otra forma?

Sí, porque hemos incorporado otros hábitos. Nos vamos adaptando a otras realidades, como a una nueva normalidad. Los argentinos somos de besarnos, abrazarnos y tocarnos, y ahora cuando nos encontremos nos expresaremos de otras maneras. Vamos a reivindicar el lenguaje escrito y verbal.

—El aislamiento social generó la puesta en valor, de otro modo, de las relaciones afectivas.

Sí. Menos mal que esta pandemia se dio en el 2020, porque hubo un aislamiento físico pero no un aislamiento emocional ni social. Nos pudimos seguir comunicando a través de la tecnología, y esto se convirtió en una figura protectora para conectarnos con familiares y amigos. No estuvimos aislados emocionalmente o socialmente, sí físicamente, y eso es una gran diferencia.

—¿Cómo manejar la incertidumbre ante este panorama de no saber cuándo regresaremos a esa vida normal que teníamos antes de la pandemia?

La incertidumbre cada uno la maneja con los recursos y la capacidad con los que cuenta para responder y afrontar esta situación. La pandemia ha sido un estresor. Esto que es disruptivo en la vida cotidiana, cada persona lo resolverá con los recursos o los apoyos colectivos que tenga o encuentre.

—¿Vivir una cuarentena produce mucho estrés?

Hay personas que son mas vulnerables al estrés y en ese caso necesitarán una contención o acudir a un especialista para ver lo que le está pasando. Hay que tener en cuenta que una persona trae cosas de su historia personal y este estresor que es el coronavirus las exacerba. Hay cuestiones propias de la estructura de la personalidad, de la historia y de la forma de ser de cada sujeto. No es que el coronavirus lo provocó, en todo caso la exacerbó.

—¿Cuáles fueron los motivos de mayor preocupación que recibieron de los pacientes?

En general, las consultas o demandas fueron por problemas previos como una modalidad de cada sujeto de reaccionar con mayor ansiedad o con conductas más fóbicas frente al coronavirus. Hubo también consultas sobre trastornos en el sueño. Esto era esperable porque la actividad laboral es un organizador de la vida cotidiana y, al no tener un horario laboral, se genera una desorganización y eso repercute en el sueño. Apareció también la preocupación porque veían a sus amigos que cocinaban todo el tiempo, hacían gimnasia u ordenaban los placares, y ellos no tenían ganas de hacer esas cosas. Y está bien no tener ganas porque el aislamiento no fue un deseo, fue una normativa. Se puede tener en el imaginario el acto de ordenar el placar, pero quizás eso no es lo que uno desea.

—¿Cómo ayudar a los chicos?

Los chicos deben estar muy estresados y el poder tener conductas más saludables dependerá de la contención o no que encuentren en su grupo familiar. Por ejemplo, los papás que trabajan en sus casas tienen un alto nivel de estrés porque se mezcla lo laboral con las demandas de los chicos, hacer las cosas de la casa. Los chicos saldrán más fuertes o no dependiendo de la contención de los adultos.

Un dispositivo para escuchar

”Estamos para escucharte” es el dispositivo creado por el Colegio de Psicólogos de Neuquén que se creó desde el comienzo de la pandemia para atender en forma gratuita a las personas que lo necesitaran.

Selva Estrella, presidenta del colegio desde 2016, comentó que más de 40 profesionales prestan el servicio. “Recibimos la llamada y, de acuerdo con la situación, derivamos a otros profesionales que hacen la contención y el seguimiento”, explicó.

LEÉ MÁS

"Belgrano nos dejó un país que hoy necesitamos"

Estiman que aumentará la cantidad de recuperados

La mejor blogger de la región recomienda libros para la cuarentena

Te puede interesar