Capital federal. El barrio porteño de Villa Devoto está conmocionado. Un chico de 12 años, en plena cena de Navidad, les confesó a sus familiares que un vecino lo había violado en 2015. “Ustedes me tienen que entender; no saben lo que me pasó… Por eso nadie entiende por qué soy así de violento con ustedes: a mí me violaron. Fue Mukeño”, les dijo entre lágrimas antes de dormirse.
El acusado es un joven de 26 años nacido en Uruguay. Cuentan los vecinos que lo vieron crecer. De hecho, era el mejor amigo del hermano mayor del niño abusado. A pesar de que hace algún tiempo se mudó, últimamente en el barrio solía pasar por su casa para ir juntos al ciber. “Empezó a darle besos en la boca, a tocarle las partes íntimas y a encerrarlo en la habitación. Lo tenía amenazado para que no hablara con nosotros”, relató la tía de la víctima.
El martes, los vecinos se concentraron en la casa de la madre del acusado (donde vivía Mukeño), pintaron grafitis en la fachada y lo escracharon. Exigían que diera la cara y decían que no se iban a mover hasta que no apareciera. Se confirmó también que Mukeño tiene una causa por abuso abierta en su contra, pero que está libre. En las redes sociales, los vecinos expresaron su repudio y publicaron fotos.