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Guillermo Elía / Claudio Espinoza
Enviados especiales
Hugo fue testigo de la masacre y tiene miedo, como muchos de los habitantes de Las Ovejas, un pueblo tranquilo de unos 2000 habitantes que el jueves fue sacudido con el doble femicidio de Karina Apablaza y su hija Valentina en plena calle.
Lorenzo Muñoz las vio, se escondió y sin mediar palabras las atacó brutalmente, causándoles la muerte de manera instantánea. Luego corrió por un bosque de pinos y escapó. Hasta hoy es intensamente buscado por tierra y aire en un área que comprende desde Varvarco hasta Plottier, donde tiene familiares.
Hugo es un trabajador de la construcción que esa mañana comenzaba con sus tareas cuando vio que algo pasaba a unos 80 metros. Su hermano estaba con el y los dos vieron lo sucedido.
En diálogo con LM Neuquén, el hombre contó que salió a buscar un martillo y vio a una persona que se cae. "Pensé que era un borracho. Ahí mi hermano me pregunta si había escuchado 'eso'. Le señaló el lugar y va corriendo a ver que pasaba y cuando llega ve sangre y me grita que llame a la ambulancia", relató.
"La mujer murió mirándonos a nosotros pero no podíamos hacer nada", contó el testigo.
"Vuelvo hasta la casa de mi tía para pedirle a mi primo que llame a la Policía y ahí es cuando Muñoz ve a mi hermano y sale corriendo entre los pinos", agregó. Los dos hermanos se acercaron al lugar y vieron una escena dantesca.
"No pudimos hacer nada, las hizo mierda. Cuando llego la más chiquita respiró dos veces más y murió boca abajo. La mujer murió 40 segundos después, mirándonos a nosotros pero no podíamos hacer nada. Muy sanguinario ese gil", dijo Hugo, todavía consternado con la situación y con temor a represalias.
"Yo lo conocía, nunca me imaginé que estaba tan loco", relató Hugo.
"Agradezco que no vimos mucho porque la nena cayó boca abajo, vimos dos cortes alrededor del cuello, le quería arrancar la cabeza a la nena. La mamá era la que más cortes tenía. La nena murió instantáneamente no alcanzó a perder sangre, la madre perdió un poco de sangre", agregó.
"Yo lo conocía, nunca me imaginé que estaba tan loco, sabía que era medio violento por la mujer que tenía antes, que la golpeaba. No sabía de esta pareja y que había abusado de la nena. Por lo que vimos no medió palabra, se escondió, salió y 'pa' (hace la onomatopeya del ataque)”, explicó Hugo a LMN.
El testigo relató que cuando llegaron a la escena del crimen la primera reacción fue correr a Lorenzo Muñoz, pero a los pocos metros se detuvieron con su hermano por temor a que los ataque a ellos. "Dijimos mirá lo que hizo, nos va a matar a nosotros también sino tenemos nada para defendernos", relató.
"Al toque llegó una señora con una camioneta y le dijimos que no se baje, que vaya a buscar ayuda, al minuto llegó un oficial y el loco (por Lorenzo Muñoz) iba corriendo a 500 metros, lo alcanzábamos pero el policía no se animó, quedó en estado de shock, nosotros le decíamos que vayamos pero el esperó los refuerzos. Después llegó una enfermera, le tomó el pulso y se largó a llorar", dijo.
Hugo y su familia están en Las Ovejas trabajando y están pensando en irse, tomarse unos días de descanso y esperar a que las fuerzas policiales puedan atrapar a Lorenzo Muñoz. A diferencias de otros testigos, él no solicitó custodia. "Vimos lo que hizo el chabón y está re loco, el cagazo es de que las últimas personas que vio fuimos nosotros", concluyó.
No encontraron a Lorenzo Muñoz en Varvarco y la búsqueda se extiende hasta Plottier