Una apuesta riesgosa
Por ERNESTO NIMCOWICZ
La autorización a comprar dólares con destino al ahorro para personas físicas por parte del Gobierno busca aquietar las aguas turbulentas del dólar blue o paralelo que la semana pasada tocó los $13.
Si bien el blue es un mercado marginal en términos de volumen, la brecha con el oficial de 70% complica a la economía, ya que los exportadores cobran en pesos al oficial pero sus costos siguen muchas veces al del paralelo.
Además, el Gobierno se enfrenta a una encrucijada, ya que las restricciones a la compra de dólares que se fijaron en 2011 no lograron calmar la fuga de divisas que impactan sobre las reservas. Todo lo contrario. De hecho, ese año las reservas del Banco Central estaban en u$s 46.000 millones y en 2014 cayeron por debajo de los u$s 30.000 millones. Por otra parte, el BCRA que el año pasado venía practicando una serie de mini devaluaciones mensuales que le dieron un 30% anual e iba controlando el precio del oficial con diversos instrumentos, en lo que va de enero ya superó todo el porcentaje de 2013.
El cambio de estrategia oficial desde que asumió el nuevo titular del Central, Juan Carlos Fábrega, no quedaba del todo claro y, frente a la mayor demanda de dólares que se suele dar en enero y febrero por las vacaciones de verano, la entidad no salía a vender y dejó que se devalúe el peso hasta los 8. Tradicionalmente, vendía por debajo de ese monto y luego lo recuperaba tras las ventas de los exportadores de cereales, que usualmente se liquidan en abril. De todas formas, Capitanich dijo que $8 es el nuevo tipo de cambio de equilibrio que busca el Gobierno.
Por ahora los exportadores no liquidan a la espera de una mayor apreciación del oficial.
Además, el Gobierno deberá hacer frente a una menor cantidad de divisas producto de superávit comercial por debajo del proyectado y que cerró en u$s 9.000 millones contra los u$s 12.000 millones que se preveían por el creciente déficit energético. También tendrá que hacer frente a los pagos de la deuda, sobre todo el cupón PBI que se paga en diciembre por el crecimiento de la economía.
Todo este combo llevó a la dupla Capitanich-Kicillof a intentar sacarle presión al dólar autorizando la adquisición de la divisa para tenencia con un tope del 20% para los ingresos por encima de los $ 7.600 y con un límite de u$s 2.000 por persona. De todas maneras, no se autorizó por ahora la compra de divisas para ahorro a las empresas. Sí están autorizadas para las operaciones de comercio exterior.
La gran apuesta de la administración de Cristina Fernández será controlar precisamente el mercado del dólar, una tarea compleja por la larga historia de crisis vividas por la Argentina.


