Una hidrogrúa y casi 60 casillas rodantes y carros con animales recorrieron este viernes por la mañana el centro neuquino y asombraron al resto de los automovilistas, poco acostumbrados a ver tal concentración de estos equipos rodantes. Sus propietarios decidieron movilizarse este viernes para rechazar una nueva ley de homologación que incrementará sus costos de mantenimiento.
Aldo Rodríguez, referente de los rodanteros, explicó que el primer punto de concentración fue en el acceso a la ciudad de Neuquén, donde está el nuevo cartel de letras corpóreas. Aunque intentaron ser recibidos por autoridades de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, no tuvieron ningún tipo de respuesta, por lo que siguieron su camino hacia Casa de Gobierno para ser atendidos por integrantes del Poder Ejecutivo.
"Llevamos un petitorio para entregarle al gobernador y no nos vamos a ir de Casa de Gobierno hasta que no nos atiendan", dijo en diálogo con LMNeuquén. Según detalló, la mayoría de los rodanteros afectados son personas que usan sus carros para trabajar y que no pueden afrontar el pago de medio millón de pesos para adecuarse a las nuevas normativas exigidas.
Desde el pasado 1 de noviembre entró en vigencia una nueva ley de tráileres que consiste en la realización de un examen técnico de la ANSV para asegurarse que cumplan los requisitos para obtener el Certificado de Seguridad Vehicular obligatorio necesario para su patentamiento. Tras esta normativa, se generó un gran descontento y desacuerdo en el sector.
Uno de los argumentos en contra manifiesta que, a partir de la entrada en vigencia de esta ley, se eliminó la patente 101, un trámite que se podía realizar de manera fácil y que fue sustituido por mayor burocracia.
"Nos dicen que desde abril empiezan a secuestrar los carros en todo el país", afirmó, preocupado, Rodríguez. Por eso, buscan una respuesta por parte de las autoridades para poder seguir trabajando con sus carros de arrastre.
Aunque los rodanteros no buscan cortar el tránsito en la ciudad y siguen circulando, la gran concentración de vehículos de gran parte modificó el ritmo normal de la circulación vehicular neuquina. Con bocinazos, buscan llamar la atención de otros conductores para sumarlos a su reclamo.