Buenos Aires.- El cura Julio Grassi, encarcelado por abuso sexual de menores, fue condenado a dos años de prisión en suspenso, por haber pagado con dinero de la fundación Felices los Niños el alquiler de una casa quinta vecina, a la que se mudó cuando la Justicia le prohibió vivir con los chicos en el hogar. La condena fue impuesta tras rechazar un planteo de una probation consistente en realizar labores comunitarias.