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A veces la vida da sorpresas inesperadas, y eso le pasó a Verónica, una emprendedora neuquina que este viernes se enteró que uno de sus sonajeros tejidos a mano fue el regalo elegido por el gobernador, Omar Gutiérrez, para obsequiar al presidente Alberto Fernández en su visita a Neuquén.
La mujer de 44 años, madre de un joven estudiante, aprendió a tejer como salida laboral y día tras día se perfecciona para hacer chalequitos, zapatitos, sonajeros y amigurumis, que son pequeños muñecos que teje con dedicación.
“Esta mañana (viernes) cuando prendí el celular y me mostraron las fotos del presidente con el sonajero tejido por mí, me puse a llorar, la emoción fue gigante, fue un logro”, contó a LMNeuquén. Su producción fue parte del ajuar que la Provincia entregó de obsequio al presidente, junto con una declaración de ciudadano ilustre, un mate y una bombilla.
Si bien había recibido sus primeras clases de tejido cuando era niña, recién tres años atrás retomó la actividad que la salvó durante los largos meses de pandemia, ya que tuvo que abandonar su venta callejera de películas.
“Quizás ellos ni se enteran quien hizo ese sonajero, pero verlo ahí, que todo el mundo lo vea me dio mucha emoción y ganas de agradecerle a Dios por haber aprendido a tejer y que hoy sea mi fuente de trabajo”, mencionó Verónica.
La mujer comercializa sus realizaciones entre conocidos y también en el local 'Bunnies baby and kids', ubicado en Roca 186 y donde una colaboradora del gobernador encontró el ajuar para Francisco, el bebé recién nacido del presidente.
Verónica aún está emocionada de pensar que muchas personas vieron su trabajo en todo el país y hasta entusiasmada de que esto pueda ser una nueva oportunidad de trabajo para ella, ya que le está siendo muy difícil pagar el alquiler tan solo con lo que gana de la venta de sus tejidos.
En febrero pasado esta tejedora neuquina perdió a su madre, quien falleció a causa del COVID, y desde entonces se las arregló vendiendo ropa y electrodomésticos para sumar ingresos a su familia.
“Estuvo una semana luchando, nosotros vivíamos con el sueldo de ella, y quedamos sin el dinero fijo para subsistir. Encima ahora me aumentaron el alquiler un 54%, y con el tejido no llego, y ando buscando un trabajo”, confesó a LMN la mujer con angustia.
Por ahora, se queda con ese gustito a logro entre sus dientes, de saber que muchas personas vieron su dedicado trabajo y que el pequeñito hijo del presidente hoy juega con el sonajero neuquino.