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¿Para qué comprar un traje si uno lo va a usar una sola vez en la vida? ¿No es mejor alquilarlo? Esas son las preguntas que se hacen miles de neuquinos que no están acostumbrados a vestirse con saco y corbata cada vez que tienen una fiesta. Y ese razonamiento es el que movió a Luis Alvarez a abrir un local para alquilar ropa para hombres de todas las edades.
Luis, de 75 años y nacido y criado en Neuquén, siempre estuvo vinculado a las tiendas y a la vestimenta. Por eso conoce el oficio como nadie. Si bien no es un sastre, tiene el ojo acostumbrado a la hora de las combinaciones de colores, las confecciones y las “caídas” que tienen los sacos y pantalones. Por eso habla con mucha autoridad cada vez que le piden un consejo. Y siempre esa opinión es realmente un acierto.
En la calle Monseñor D’Andrea, en el corazón del barrio Villa Farrel, Luis abrió su tienda de alquiler hace ya muchos años. En el local se pueden ver trajes de todo tipo, chalecos, camisas, sacos, corbatas, moños y corbatines en un amplio abanico de colores, aunque la gran mayoría son sobrios. “No trabajo con los colores al estilo europeo”, aclara. Tiene ropa con algunas “fantasías”, pero no mucho más que eso.
Temporada alta
Reconoce que la crisis económica lo afectó y que el invierno fue muy duro, pero ahora llegó la temporada alta con las fiestas de egresados. Son miles de adolescentes de entre 17 y 18 años que son potenciales clientes. Sus padres no quieren comprarle un traje nuevo que, tal vez, no volverán a usar. Por eso se lo alquilan, y para eso concurren al negocio de Luis. También están aquellos que por sus trabajos no están acostumbrados a usar traje. Es el caso de Julio, un camionero que concurrió al local para alquilar ropa porque se casaba el cuñado. “Nunca en mi vida usé un traje, pero ahora lo necesito”, comenta, mientras Luis le prueba uno y le muestra otros de colores variados, aunque bastante sobrios. Su esposa Nancy lo mira y también opina sobre cuál le quedará mejor.
El negocio de alquiler de ropa siempre tiene clientela. A veces es un casamiento, un bautismo, un cumpleaños o una fiesta cualquiera. Y Luis tiene ropa para vestir a hombres de todas las edades. Desde los 4 años hasta los 14 años cubre la demanda de niños y adolescentes. De los 14 para arriba, hay de todo.
Para atender los cambios que impone la moda, Luis se va actualizando todos los años. Si bien tiene los trajes o ambos tradicionales, también ofrece los entallados con pantalones chupines como se usan ahora, especialmente los jóvenes que son los que también marcan tendencia. “Ahora los chicos están usando mucho el moño”, explica. Por eso es necesario actualizar la mercadería para atender esas necesidades.
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