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Asamblea del Año XIII, hecho histórico

Mirado a la luz de su bicentenario, este acontecimiento merece ser recreado a partir de la opinión de diferentes historiadores, quienes recuerdan y analizan este hito emancipador.

Por Vicky Chávez

Neuquén > La Asamblea General Constituyente del Año 1813, más conocida como Asamblea del Año XIII, fue convocada por el Segundo Triunvirato de las Provincias Unidas del Río de la Plata. El objetivo fue lograr la representación de los pueblos recién emancipados y que se definiese el sistema institucional de las Provincias Unidas.
En el tomo I de su Historia de la Argentina 1515-1835, Ernesto Palacio sostiene que la historia de nuestro país dio un nuevo curso cuando arribaron a Buenos Aires José de San Martín y Carlos María de Alvear. Ambos prohombres participaron de la Revolución de octubre de 1812 apareciendo al frente de las fuerzas de la guarnición formadas en la plaza. Los revolucionarios, dirigidos por la Sociedad Patriótica y la Logia Lautaro, pedían un nuevo gobierno y la convocatoria de un congreso de las provincias.
Recordemos que en 1811 arribó a Buenos Aires Bernardo de Monteagudo y reconstruyó una vieja asociación que fue la Sociedad Patriótica, asociación que había surgido porque un grupo de jóvenes porteños partidarios de los ideales que sustentara Mariano Moreno defendía la Revolución y sus principios democráticos. Su lugar de reunión era el café de Marco, el mejor de la época (desde 1804 contaba con billares) y estaba ubicado en la esquina de Alsina y Bolívar. Era una entidad política y de oposición al Gobierno. Sus miembros criticaban el desconcierto que notaban en la Junta Grande, señalaban la tardanza de ésta en la resolución de las cuestiones fundamentales, como la salida política que se pensaba dar al país.
Asimismo, el 9 de marzo de 1812 llegó de Europa a Buenos Aires un grupo de americanos entre los cuales estaban los generales mencionados para ofrecer sus servicios al Gobierno. Vinculados a las logias de americanos que funcionaban en Cádiz y Londres, los recién llegados establecieron en Buenos Aires una entidad similar, la Logia Lautaro o de Los Caballeros Racionales. Esta institución secreta gravitó sobre todo en sectores ilustrados de la población y el ejército.
Ante su accionar se produjo la caída del Primer Triunvirato, que había surgido luego de la Junta Grande debido a un intento de superar las dificultades que el elevado número de miembros ofrecía al funcionamiento eficaz de  la Junta, y el reemplazo por el Segundo. La nueva magistratura tuvo como primera tarea promover la reunión de un congreso soberano de todo el territorio, a fin de declarar la independencia de la Argentina, organizar el país y dictar su Constitución.
Al decir de Palacio, la situación general “autorizaba todas las esperanzas en la causa americana: Napoleón parecía el dueño de Europa, había iniciado la campaña a Rusia y se vaticinaba que triunfaría. De España, dominada y sin posibilidad aparente de  reacción próxima, sólo Cádiz subsistía bajo la protección de los cañones ingleses, y allí las cortes acababan de sancionar una constitución liberal, de buenos auspicios. Era evidente que se iniciaban los tiempos de la libertad: esta idea romántica ganó las mentes y caldeó los corazones”.
El gobierno del Segundo Triunvirato se inició bajo los mejores auspicios en el orden político militar. Pronto se realizaron elecciones en las provincias, con el voto de los ciudadanos “libres y patriotas”, según reza el decreto de convocatoria, para elegir diputados que representarían a las provincias en la Asamblea. No se hablaba de “criollos” ni de “americanos”, ni se excluye a los europeos, lo cual demuestra que la adhesión a la causa primaba sobre el origen. Los actos electorales se realizaron con la intervención activa de la Logia Lautaro, que constituía el verdadero cuerpo deliberativo secreto. Los diputados elegidos para integrar la Asamblea  fueron Alvear, Perdriel, Larrea, Posadas, Monteagudo, Agrelo, Moldes, Vieytes, Sarratea, los más conspicuos morenistas.
El 1º de enero se encontraban ya en Buenos Aires la mayor parte de los diputados y se efectuó la solemne instalación, con tedeum y juramento. Habló Paso en nombre del gobierno, cuyo juicioso discurso, después de referirse a la falta de plan de los gobiernos anteriores, declaró concentrada en la asamblea toda la autoridad. El juramento se realizó omitiendo la cláusula ritual de fidelidad a Fernando VII: la idea de la independencia se había impuesto. Fue elegido presidente Carlos de Alvear y secretarios, Valentín Gómez (clérigo) e Hipólito Vieytes (industrial).
 
Las armas triunfaban
Mientras se instalaba la Asamblea y se dictaban las primeras leyes, la suerte de las armas mejoraba en todos los frentes. Las fuerzas de la Banda Oriental, es decir, Uruguay, acababan de triunfar  en el Cerrito sobre las del realista Vigodet. El entonces coronel San Martín, al frente de sus flamantes granaderos, obtenía su primer triunfo el 3 de febrero en San Lorenzo. El 20 del mismo mes, el general Belgrano volvía a derrotar en Salta al ejército invasor del general Tristán, conjurando el peligro del Norte.  
 
La Logia Lautaro ¿era masónica?
Para Ernesto Palacio, los integrantes de la Logia Lautaro no pertenecían a la masonería universal y sólo se hallaban vinculados a la logia fundada por Miranda con el objeto de promover la emancipación americana. Curiosamente mantenían estrechas relaciones con logias inglesas, que facilitaron a América militares comprometidos. La Logia era, en suma, nada menos que la expresión de las ideas del momento y el instrumento para ejecutarlas.
 
El redactor de la asamblea
Con el título de “El redactor de la asamblea” se conoció al órgano periodístico de la Asamblea. En sus páginas se encuentran los resúmenes de todos los debates, así como las resoluciones tomadas por este importante Congreso. La redacción del pasquín es atribuida a Fray Cayetano Rodríguez; sin embargo, en su obra Historia Argentina, José María Rosa sostiene que ello es un error histórico: el responsable fue Monteagudo.
 
Rechazo a diputados orientales
Con el arribo de los diputados orientales enviados desde Montevideo se produjo cierta tensión. El principal objetivo de los uruguayos era lograr la “independencia absoluta de estas colonias” de España y de la familia de los Borbones. No obstante la Asamblea los rechazó, aduciendo que sus nombramientos no se habían realizado de acuerdo con los requisitos de la convocatoria a las elecciones.
 
La obra de la Asamblea
La Asamblea desarrolló una intensa labor: decretó la Libertad de vientres, por la cual fueron libres todos los hijos de esclavos nacidos a partir del 31 de enero de 1813, liberó a los indígenas de la servidumbre, abolió la encomienda, la mita y el yanaconazgo, acabó con la extensión de títulos de nobleza, abolió la inquisición, mandó acuñar monedas de oro y plata sin la efigie del rey, promovió el juicio de residencia a todos los gobernantes, prohibió el uso de torturas, aprobó el Himno Patriótico y creó el escudo Nacional, entre otros logros.
 
¿Representativa?
Para Palacio, sin embargo, la Asamblea "padecía de una falla fundamental: no era representativa. El país no se reconocía en ella. Era apenas la imagen de un partido, selecto por la calidad de sus componentes, pero minoría insignificante y cuya misma cohesión indicaba el vicio de origen. Deliberadamente se había establecido que no era forzoso que los diputados fuesen oriundos de la provincia que representaban, puesto que eran diputados de la Nación”.
Por su parte, José María Rosa menciona que “convocada para declarar la independencia y dictar una constitución, no pudo hacer ni lo uno ni lo otro”.
En su obra Breve historia de la Argentina, José Luis Romero apunta que “eran los comienzos del Año XIII, rico en triunfos y en esperanzas. Los diputados de la Asamblea pronunciaban vibrantes discursos en cuyos giros se adivinaban las reminiscencias tribunicias de las grandes revoluciones. (…) Pero a medida que pasaban los meses la situación se ensombrecía. Alvear y sus amigos agudizaban las pretensiones porteñas de predominio, de las que recelaban cada vez más los hombres que surgían como jefes en las ciudades y en los campos del interior. (…) La Asamblea resolvió a fines de enero de 1814 crear un poder ejecutivo unipersonal con el título de Director Supremo de las Provincias Unidas. Ocupó el cargo por primera vez Gervasio Antonio de Posadas”.
A su vez, los historiadores Carlos Alberto Floria y César A. García Belsunce, en su obra conjunta Historia de los argentinos sostienen que “la Asamblea se inauguró en medio de la esperanza de grandes realizaciones. Sus propósitos eran la emancipación y la constitución del Estado. Los auspicios militares bajo los cuales se constituyó fueron excelentes: San Martín batió en San Lorenzo (3 de febrero) a las fuerzas de desembarco de la escuadrilla realista de Montevideo que incursionaba sobre las costas del Paraná; Belgrano derrotó y rindió en Salta (20 de febrero)  al general Tristán (…) Bajo estos auspicios, la Asamblea inició una obra legislativa propia del parlamento de una nación independiente. (…) Sin embargo, los objetivos capitales de la Asamblea no se cumplirían; ni se dictaría una Constitución definitiva ni se declararía la independencia”.
 
Proyectos constitucionales
La asamblea había sido convocada como General Constituyente para declarar la independencia y dictar una constitución, como dijimos anteriormente. Para allanar su labor el Triunvirato nombró el 4 de noviembre de 1812, una comisión Oficial encargada de redactarla, y además encomendó a la Sociedad Patriótica que preparase otro proyecto. Ambos tuvieron entrada en la Asamblea, pero no recibieron sanción por no cumplirse el trámite previo y necesario de la declaración de la independencia.
Un hecho histórico, reconstruido a partir de la mirada de distintos historiadores, nos permite inferir que no existen versiones definitivas o verdades absolutas acerca de la historia argentina. Tal es el caso de la Asamblea del Año XIII que, a pesar de no alcanzar la total representación federal, logró, sin embargo, medidas de tal trascendencia que merece que la recordemos como un hito de gran relevancia.