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Micaela Lizaso tiene 20 años, es estudiante de abogacía y está desesperada por la salud de su mascota: “El sábado en la noche me avisaron que atropellaron a Ramón”, se lamentó con voz penosa, mientras busca una solución: “Los cuidados de un perro son caros, ahora está sedado recuperándose, pero yo no cuento con el dinero”.
Hace un año, Micaela se fue a vivir a Roca para poder estudiar. Dejó su Neuquén natal y se instaló en esa ciudad de Río Negro, en donde tomó contacto con el animal: “A dos cuadras de casa tengo un kiosco que le daba de comer y cuidaba a algunos perros, y ahí conocí a Ramón”. Todos los días pasaba por ese local ubicado en Avenida la Plata 702 hasta que en un momento tomó la decisión: “Le propuse a la dueña del local -llamada Evangelina- que compartamos la tenencia”.
Así, la estudiante de abogacía empezó a tenerlo en su casa, donde “se adaptó muy bien, no tuvo problemas”, hasta que llegó el momento de las fiestas de fin de año.
Micaela regresó a Neuquén para iniciar el 2020 con su familia y dejó al perro al cuidado de Evangelina. Lo tuvo en el kiosco y el sábado pasado en la tarde un vecino lo atropelló y se dio a la fuga.
“Me mandaron un audio contándome que le había sucedido algo a Ramón, no me quisieron contar mucho para no alterarme”, afirmó Micaela a LM Neuquén y agregó: “Hoy me pude enterar bien porque hablé con los vecinos y me contaron que pasó este pibe a alta velocidad y lo pisó”.
Actualmente, Ramón está sedado y en observación, aunque ya está confirmada el quiebre y la dislocación de su pata delantera derecha. Ahora, Micaela y Evangelina tiene que afrontar los gastos de los estudios que “no son nada baratos” y empezaron a hacer una serie de acciones para poder juntar el dinero del estudio y la rehabilitación.
En primer lugar, colocaron una caja para ingresar dinero en el kiosco en Avenida La Plata 702 en donde los vecinos del barrio están aportando lo suyo. Y durante el transcurso de la mañana del lunes, la neuquina publicó su número de cuenta (CBU- 0720124630000038935751) y, por medio de su perfil de Instagram, promociona pizzas y pan casero que los vende para recaudar dinero que les permita afrontar la recuperación de Ramón.
“Quienes puedan colaborar, ya sea ingresando dinero o comprando los productos nos ayudarían muchísimo”, pidió Micaela, mientras sigue a la espera de la evolución y del resultado de los últimos estudios que le hicieron a Ramón.
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