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Son dos modelos de los más modernos en su categoría. Ideales para familias jóvenes, qué trae cada uno y cuánto cuestan.
Hoy el segmento de los SUV chicos está que explota, y una de las decisiones difíciles que plantea es la elección entre un Volkswagen Tera y un Renault Kardian: con precios parecidos, la decisión pasa por los detalles finos. Son dos propuestas modernas, fabricadas en el Mercosur, que apuntan al mismo tipo de usuario: quien quiere “un auto para todo” sin irse a tamaños ni valores de un SUV mediano.
En el caso del Volkswagen Tera, la marca lo posiciona como una especie de modelo de volumen (por debajo de Nivus y por encima de Polo), con la ambición de transformarse en un “caballito de batalla” del que se hable mucho en la calle y en los patentamientos. En la gama local aparece con cuatro versiones y una receta bien VW: plataforma conocida, buena dotación de equipamiento y fuerte en seguridad.
Del lado del Renault Kardian, el plan fue entrar con un producto “fresco” para el B-SUV, con una puesta a punto que prioriza el confort y, sobre todo en las variantes turbo, una mecánica que sorprende por la caja automática de doble embrague (algo poco común en el segmento). Además, el Kardian juega fuerte con el espacio y el baúl.
Y como si faltara un condimento, también hay un mano a mano en las versiones tope de gama, donde el Volkswagen Tera Outfit y el Renault Kardian Iconic se sacan chispas en equipamiento, habitabilidad y prestaciones.
En tamaño exterior, el Volkswagen Tera es apenas más largo: declara 4,151 metros y una distancia entre ejes de 2,566 metros, con un baúl de 350 litros. Esa combinación lo hace bien “compacto” y fácil para el uso urbano, aunque atrás el espacio está algo justo.
El Renault Kardian, en cambio, corre con ventaja en este punto sensible para un auto familiar: ofrece más distancia entre ejes (2,60 metros vs 2,56 metros) y un baúl más grande (410 litros vs. 350 litros). Traducido: atrás se siente un poco más cómodo y, para valijas o un cochecito de bebé, suma puntos.
Respecto a la mecánica, ambos proponen alternativas aspiradas y turbo. El Volkswagen Tera combina un 1.6 aspirado de 110 CV con caja manual (en la entrada de gama) y un 1.0 turbo de 101 CV y 170 Nm con caja automática de 6 (Tiptronic) para el resto de las versiones.
El Renault Kardian también ofrece dos caminos: un 1.6 atmosférico (115 CV con caja manual) y, como “estrella”, el 1.0 turbo de 120 CV y 200 Nm con transmisión automática de doble embrague de 6 marchas, con modos de conducción (Normal/Eco/Sport). En este rubro, el Kardian turbo queda mejor parado por potencia y torque.
Si el objetivo es elegir por seguridad, el Volkswagen Tera hace valer su propuesta: trae 6 airbags de serie, frenos a disco en las 4 ruedas y un paquete que, en la versión Outfit, suma ADAS como crucero adaptativo, mantenimiento de carril, punto ciego, alerta de fatiga y frenado autónomo con detección de peatones. Además, logró cinco estrellas Latin NCAP.
En tecnología, la apuesta se nota en elementos como tablero digital, pantalla multimedia de 10” y el sistema VW Play, además de cargador inalámbrico (refrigerado), USB-C, sensores y cámara, según versión.
El Renault Kardian responde con una propuesta más familiar: mejor habitabilidad atrás y baúl de 410 litros, además de un interior moderno con instrumental digital y pantallas grandes.
Y en tope de gama, la marca también empuja fuerte en seguridad: cuenta con 13 asistencias a la conducción (ADAS), sumadas a 6 airbags, controles de estabilidad y tracción.
Donde el Kardian turbo marca diferencia es en el uso cotidiano: el conjunto 1.0 turbo y el doble embrague se describe como un acierto por respuesta y suavidad.
Entonces, si la prioridad es espacio, baúl y una mecánica más picante, el Renault Kardian (sobre todo el turbo con EDC) suele cerrar mejor. Si en cambio se busca un SUV chico con foco en seguridad, ADAS bien completas en la versión alta, el Volkswagen Tera (High u Outfit) puede sacar ventaja.