Un modelo que brilló en los 90 vuelve al ruedo, esta vez con un motor híbrido que le permite ofrecer un consumo muy bajo.
El Suzuki Swift, uno de los autos más deseados de los años 90, volvió al mercado argentino, pero ahora como el híbrido más barato del mercado. Esta novedad representa, además, el regreso fuerte de una marca como Suzuki, que también supo meterse en el corazón del usuario argentino con el Vitara, y que ahora busca meterse en la conversación de la avanzada eléctrica.
No se trata solo del regreso de un nombre conocido, sino de un modelo totalmente renovado, de última generación, que combina tamaño compacto, tecnología mild hybrid y una dotación de seguridad que busca marcar diferencia dentro del segmento de los hatchbacks chicos.
En la Argentina, el nuevo Suzuki Swift se ofrece en dos versiones, una con caja manual y otra con transmisión CVT, ambas con la misma base mecánica y un planteo orientado a quienes buscan un auto ágil para la ciudad, pero con un plus para quienes buscan bajo consumo.
Así, el Suzuki Swift que supo conquistar seguidores por su motor picante y su estilo deportivo, ahora vuelve a escena con una receta que apunta al bolsillo.
El nuevo Suzuki Swift, que pertenece al segmento B, llega importado desde India. Esta sexta generación muestra un diseño muy renovado, con líneas redondeadas, pero sin perder la identidad de las generaciones anteriores. Mide 3,86 metros de largo, 1,735 metros de ancho y 1,52 metros de alto, mientras que la distancia entre ejes es de 2,45 metros.
Este hatchback equipa un motor naftero de 1.2 litros, tres cilindros y 12 válvulas, asociado a un sistema mild hybrid de 12V. Entrega 80 CV y 112 Nm de torque, y cuenta con la asistencia de un generador eléctrico y una batería de litio que le permite recuperar energía en desaceleraciones.
A diferencia de un híbrido convencional, el sistema del Suzuki Swift híbrido no mueve al auto por sí solo en modo eléctrico, sino que ayuda al motor térmico en determinadas situaciones. Esa asistencia permite mejorar la eficiencia general y, sobre todo, reducir consumos. De hecho, el fabricante declara un consumo promedio de 4,3 l/100 km en uso mixto.
En materia de confort, entre los elementos destacados del nuevo Swift aparecen las llantas de aleación de 15 pulgadas, la iluminación full LED, el arranque por botón, el volante multifunción revestido en cuero y una pantalla táctil de 9 pulgadas compatible de manera inalámbrica con smartphones.
Puertas adentro, el Suzuki Swift híbrido ofrece configuración para cinco ocupantes y un baúl de 265 litros, una cifra lógica para un hatchback de estas dimensiones.
En seguridad, incorpora de serie seis airbags y un paquete de asistencias a la conducción que no siempre se ve en autos de este tamaño y precio. Ese combo es, justamente, uno de los argumentos de venta más fuertes con los que Suzuki busca posicionarse.
Entre las ayudas disponibles en el Suzuki Swift figuran el frenado autónomo de emergencia, el control de crucero adaptativo, la alerta de punto ciego, la alerta de tráfico cruzado trasero, la asistencia de mantenimiento y centrado de carril y el sistema de luces altas automáticas.
Además del consumo y la seguridad, el Suzuki Swift busca posicionarse por su precio. La versión GLX MT cuesta US$20.900 ($28.883.800), mientras que la variante GLX CVT se ubica en US$22.900.
Con ese posicionamiento, el Suzuki Swift se transforma en el híbrido más accesible del mercado argentino, una etiqueta que le da visibilidad inmediata. Para Suzuki, además, representa una forma de volver con fuerza a un segmento competitivo, pero con una propuesta distinta y más alineada con las tendencias actuales.