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Por Martín Gamero - deportes@lmneuquen.com.ar
Padre técnico, hija capitana y yerno asistente del entrenador. Petrolero se consagró campeón de la Copa Neuquén de Lifune y los Campos celebraron en familia.
Las Matadoras lo volvieron a hacer. Otra vez gritaron campeonas en esta temporada, tras superar 3-1 a Pacífico Amarillo en la última fecha del certamen.
Con este título cierran un gran 2019 donde meses atrás lograron el torneo Oficial, quedándose con la doble corona y demostrando que siguen siendo el mejor equipo de la provincia de Neuquén.
El plantel es dirigido por Marcelo Campos y la capitana de su equipo es justamente su hija, Florencia. Hace más de 5 años que se encuentran juntos en el plantel y ambos aseguran que este título es especial porque es el primer bicampeonato que logran juntos.
"Llevamos 11 títulos juntos y con esta Copa son 8 de Lifune. Este 2019 fue el único año que salimos bicampeonas. El resto de los torneos son Neuquén CUP y otros que jugamos representando al club", destacó la capitana de las Matadoras.
Fuera de la cancha son padre e hija pero una vez que ingresan al mundo del fútbol, esa relación se termina. "Apenas entramos al vestuario ella deja de ser mi hija. Es una más del plantel. La relación familiar queda atrás", afirmó Marcelo, quien aseguró que "es un orgullo poder festejar títulos con ella".
Para Florencia, también fue especial la consagración. "Celebrar con mi viejo es lo más grande que me puede pasar. Desde que comenzamos en el club jamás nos separamos, siempre juntos a la par. Poder gritar campeón o goles junto a él es lo mejor que me puede pasar y esos abrazos, que espero sean eternos", destacó.
Teniendo en cuenta que el fútbol femenino en la región sigue siendo amateur, tanto Marcelo como Florencia tienen sus trabajos aparte. "Trabajo como administrativa y terminé mis estudios secundarios", contó Flor. Mientras que Marcelo trabaja hace 16 años como vigilador privado.
Cada uno se animó a destacar lo mejor y lo peor del otro. "¿Lo mejor? Todo, es una persona que está al pie del cañón junto a nosotras, el que nos apoya y el que se preocupa para que todo sea perfecto. Y lo peor en su temperamento (risas), es bastante calentón en los partidos", detalló Florencia.
"Lo mejor de Flor es el compromiso y las garras que pone en cada partido y lo peor que no le gusta perder", subrayó Marcelo.
En un año donde el fútbol femenino ha pasado a ser profesional en la primera división de AFA, marcando un hito histórico, Florencia sueña que en 2020 siga creciendo en la región. "Me gustaría que todos los clubes del interior del Lifune tengan su equipo femenino incorporado y así poder competir en una tabla general. Además que la Liga haga obligatoria la competencia del femenino en cada club, porque hoy en día somos solo 10 equipos que estamos jugando".
Nicolás Cattaneo es ayudante de campo del técnico Marcelo Campos y novio de Florencia, la capitana del equipo.
“Las chicas han logrado muchas cosas para el club y la verdad que estamos felices por todo el sacrificio que hacen para poder entrenar. Creo que fuimos justos campeones ya que desde la pretemporada se metieron en la cabeza los objetivos”, expresó Nicolás, quien destacó “el esfuerzo y las ganas de cada entrenamiento, dejando muchas cosas de lado, sin importar el frío, el calor y la lluvia. Además es importante el grupo humano que se armó. Eso derivó en este bicampeonato. Hace 4 años que soy parte de este grupo y hoy es el cuarto campeonato ganado junto a mi novia”, subrayó.
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