ver más

¿Bajás la música para estacionar? Esto que revela la psicología sobre ese hábito

Detrás de este gesto cotidiano existen procesos cerebrales orientados a minimizar distracciones y mejorar el rendimiento en determinadas situaciones.

Muchas tienen la costumbre de bajar la música para estacionar. Lejos de tratarse de una simple manía, la psicología y la neurociencia explican que este comportamiento responde a mecanismos cerebrales relacionados con la distribución de los recursos atencionales.

En situaciones que demandan mayor precisión y concentración, como realizar una maniobra de estacionamiento, expertos explicaron que el cerebro busca reducir estímulos innecesarios para focalizarse mejor en la tarea.

Que dice la psicología

El psicólogo y neurocientífico Martín-Loeches explicó que las personas prestan atención de manera voluntaria, pero también reaccionan a estímulos que captan el interés de forma automática.

“Lo que atendemos voluntariamente y lo que capta nuestra atención de forma automática, como un estímulo peligroso o inesperado. Esto se explica porque gran parte del circuito cerebral de la música coincide con el del lenguaje, otro instinto muy humano”, explicó Loeches.

Auto. Estacionar

Esto hace que la música siga siendo procesada incluso cuando no se le presta atención de manera consciente. Por ello, puede competir con otras actividades que demandan más esfuerzo mental.

Loeches indicó que “conducir por una autovía o por calles que ya conocemos se puede hacer en piloto automático”, ya que son acciones habituales para muchas personas.

Sin embargo, explicó que estacionar es diferente porque requiere calcular espacios, coordinar movimientos y prestar atención a varios elementos al mismo tiempo.

Por esta razón, muchas personas reducen el volumen sin darse cuenta. “No somos tontos, lo hacemos de forma instintiva”, afirmó el especialista al explicar este comportamiento.

La explicación también puede entenderse a través de la teoría de los sistemas de pensamiento desarrollada por el psicólogo Daniel Kahneman, este modelo distingue entre un sistema rápido e intuitivo y otro más lento y analítico. Al estacionar, el segundo cobra mayor relevancia porque debe procesar información detallada para completar la tarea.

Auto. Música

Para reforzar estos modelos de pensamiento, la psicóloga María Álvarez señaló que la música activa múltiples áreas cerebrales al mismo tiempo. “Implica al cerebro emocional, al cerebro neurovegetativo y al cerebro racional, sin casi ninguna parte que no se vea afectada por la música”. La especialista añadió que el impacto de los sonidos puede variar según la actividad que se esté realizando.

Por último, los especialistas coinciden en que el cerebro tiene una gran capacidad de adaptación y que muchas tareas pueden automatizarse con la práctica, de hecho, Martín-Loeches aseguró que “prácticamente todas las tareas, y más si son manuales, con la práctica se consiguen automatizar”. Sin embargo, reducir distracciones durante maniobras complejas sigue siendo una estrategia que ayuda a mantener la concentración y favorecer una conducción más segura.

Te puede interesar