Ante las consultas, la propia Real Academia Española (RAE) insistió en la importancia de utilizar el símbolo adecuado para expresar el tiempo.
Ya sea para ahorrar tiempo y/o espacio al momento de escribir, muchas veces se recurre a las abreviaturas. Pero no siempre se usan de forma correcta. Un claro ejemplo está vinculado a la palabra “horas”. Si bien se la suele reemplazar por “hs” o “hrs”, ninguna de estas opciones es la adecuada, según reveló la propia Real Academia Española (RAE).
La institución cultural encargada de velar por la unidad, el buen uso y la evolución del idioma y que habitualmente ofrece explicaciones claras y precisas sobre la escritura y la utilización correcta de las palabras insiste en la importancia de utilizar el símbolo adecuado para expresar el tiempo.
Desde sus redes sociales, la Real Academia Española precisó que las horas no tienen abreviatura, sino símbolo: “h”, que forma parte del Sistema Internacional de Unidades (SI). Y, como todos los símbolos, debe escribirse sin punto y su forma es la misma para el singular y el plural. A modo de ejemplo correcto, señaló: “El avión despegó a las 20:00 h”.
El símbolo “h” funciona del mismo modo que “min” para minutos y “s” para segundos en el sistema internacional. Al tratarse de símbolos y no de abreviaturas, no deben ir seguidos de un punto (salvo que coincidan con el final de una frase) ni modificarse para el plural, por lo que expresiones como “hs”, “hrs” o “h.” quedan fuera de la norma oficial de la RAE.
Además, para separar las horas de los minutos en las indicaciones numéricas de la hora, pueden usarse tanto el punto como los dos puntos: “7.30 h” o “7:30 h”, ambas son válidas. También debe dejarse espacio entre la cifra y el símbolo.
Si bien en chats de WhatsApp o mensajes informales se acepta escribir abreviaturas como “hs” porque es comprensible socialmente, la RAE remarcó que esta opción no se considera válida para contextos formales, académicos, administrativos ni profesionales. Errores frecuentes, como la ausencia de espacio o el uso de variantes en plural, deben evitarse en cualquier documento que aspire a la corrección normativa.
La Real Academia Española es una institución cultural dedicada a la regularización lingüística entre el mundo hispanohablante desde su fundación en 1713 a cargo de Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga. Tiene como misión “cuidar que la evolución conserve el genio propio de la lengua, tal como este ha ido consolidándose con el pasar de los siglos, así como de establecer y difundir los criterios de propiedad y corrección, y de contribuir a su esplendor”.
Las personas que tengan dudas sobre la lengua española pueden acudir a la cuenta oficial de la RAE en X (exTwitter) o escribir desde una publicación propia dentro de la misma red social, redactando la duda, agregando el usuario @RAEinforma y añadiendo el hashtag #dudaRAE. La respuesta suele darse dentro del mismo día.
Sobre el cierre de 2025, el organismo presentó una actualización del Diccionario de la lengua española (DLE), previa a la publicación de la edición 24.ª en 2026. Entre las palabras que se sumaron, se incluyen varios términos asociados a Internet, como loguearse, significado de acceder mediante identificación y contraseña a una computadora, a un sitio web o a un programa, red o sistema informático. También GIF, streaming, big data y cloud computing.
Otras incorporaciones fueron milenial (generación nacida entre 1981 y 1996), cocachancla (que habla sin pensar), simpa o pagadiós (irse sin pagar), marcianada (algo absurdo o extravagante), turismofobia (rechazo al turista), crudivorismo (dieta de alimentos crudos), microteatro (representaciones teatrales breves), farlopa (sinónimo de cocaína) y eurofobia (rechazo a la Unión Europea).