El vicepresidente de la Cámara de Helados de Rosario reveló que un sabor en particular es clave para determinar la calidad de un local. Cuál es y el motivo.
El helado es la debilidad de muchas personas, ya sea para refrescarse, coronar una salida o reunión familiar, o simplemente darse un gusto. Y si hablamos de calidad, ahora un experto contó qué gusto se debe probar para detectar si una heladería es buena o no. “Es la esencia, la estructura pura", afirmó.
Andrés Ríos, vicepresidente de la Cámara de Helados de Rosario, reveló que la clave está en la crema americana. "Cuando uno entra a la heladería, es el primer sabor que se tiene que pedir”, precisó. Y explicó que esto se debe a que es la base del 70% de los demás gustos.
Por otra parte, en diálogo con Cadena3, Ríos le bajó el pulgar a uno de los sabores favoritos, el chocolate, ya que puede "tapar errores" en la preparación. “Disimula muchos defectos de un buen helado o un mal helado", sostuvo. De todos modos, destacó que nuestro país mantiene un nivel de excelencia en la elaboración artesanal. "El helado argentino es muy bueno. Eso es mérito de la calidad y la antigüedad de las heladerías, que fueron siempre trabajos familiares", subrayó.
El chocolate, aunque muy solicitado, puede esconder deficiencias en la elaboración.
A la hora de elegir un gusto predilecto para el paladar de los consumidores argentinos, Ríos no dudó: el dulce de leche. "Es el ADN del helado argentino", reveló. Y resaltó la preferencia en especial por el dulce de leche granizado, que continúa siendo el más pedido en las heladerías del país.
En cambio, el integrante de la Cámara de Helados rosarina detalló que la vainilla, que supo ser uno de los gustos más elegidos, hoy es muy poco requerida. “Está en el puesto 32 de nuestro ranking de sabores", señaló, aunque aclaró que hay un intento de reinventarla con nuevas combinaciones y agregados para devolverle su atractivo.
Ríos también se refirió al auge del pistacho, una tendencia que no para de crecer. “Está rompiendo todos los récords", dijo, pero advirtió que su producción es cada vez más costosa por el precio de la materia prima. Por último, precisó que sabores como el maracuyá y la menta podrían desaparecer debido a la opinión dividida de los consumidores.
El dulce de leche, el sabor que más se pide en las heladerías de argentina.
La diferencia de un helado artesanal con uno industrial puede ser significativa en términos de sabor, textura y hasta beneficios para la salud. Existen algunos trucos para detectarlos: