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El truco casero para sacar la grasa pegada de las perillas de la cocina: las deja como nuevas y sin usar bicarbonato

Un producto económico y presente en todos los hogares permite retirar la suciedad acumulada. Cómo utilizarlo correctamente.

Ya sea para ahorrar dinero o evitar la utilización de productos químicos, cada vez más se recurre a alternativas ecológicas y efectivas para la limpieza del hogar. De hecho, un artículo presente en todas las casas se convirtió en un aliado clave para eliminar la suciedad de las perillas de la cocina, donde suele haber mucha grasa.

En las perillas se acumulan con facilidad restos y salpicaduras de alimentos. Con el tiempo, esa suciedad se vuelve pegajosa, opaca y difícil de quitar. Ante esta situación, se puede recurrir a un simple producto para removerla: vinagre blanco. Además, este limpiador doméstico y eficaz sirve para desinfectar la superficie.

Cómo funciona el vinagre blanco para eliminar la grasa

El vinagre blanco contiene ácido acético, que ayuda a disolver los depósitos orgánicos y rompe la película lipídica que forma la grasa, facilitando su eliminación. Aunque no es un desengrasante fuerte como los químicos industriales, este producto ayuda a aflojar y retirar la suciedad cuando se combina con el frotado y el agua tibia.

El vinagre blanco ayuda a ablandar la grasa, lo que hace más fácil de retirarla.

Por otro lado, el vinagre neutraliza ciertos olores y deja la superficie con menos aromas de cocina. Esto se debe a sus propiedades antimicrobianas moderadas, que ayudan a disminuir la carga de bacterias en la superficie, aunque no sustituye a desinfectantes específicos en situaciones que lo requieran.

Cómo utilizar vinagre blanco para limpiar las perillas

  • Retirar las perillas: la mayoría de las perillas se quitan tirando con cuidado hacia afuera. Otras pueden requerir un destornillador. Retirarlas con cuidado para no dañar el eje y colocarlas en un recipiente.
  • Remojo en vinagre: mezclar una parte de vinagre blanco con una parte de agua tibia en el recipiente. Si la suciedad está muy incrustada, usar vinagre sin diluir o calentarlo ligeramente sin poner a hervir. Sumergir las perillas desmontadas y dejar actuar entre 15 y 20 minutos. El vinagre blando afloja la grasa y facilita la limpieza.
  • Frotado y aclarado: sacar las perillas y frotar con un cepillo de dientes viejo, prestando atención a ranuras y hendiduras. Para manchas persistentes, añadir unas gotas de detergente al cepillo y frotar con la mezcla de vinagre.
  • Enjuague y secado: enjuagar con agua tibia para eliminar restos de vinagre y grasa. Secar completamente con un paño de microfibra antes de volver a montar. Asegurarse de que las perillas y la zona alrededor del eje estén completamente secas para evitar corrosión o mal funcionamiento.

El vinagre blanco es un aliado en la limpieza del hogar.

Si las perillas no se pueden desmontar, la mejor opción es humedecer un paño o una esponja con la solución y frotar cuidadosamente alrededor de la base, evitando que el líquido penetre en mecanismos internos eléctricos. Un detalle a tener en cuenta es que algunas perillas tienen recubrimientos decorativos, barnices o componentes metálicos sensibles -como el aluminio- que pueden dañarse con el ácido.

Cómo evitar que se acumule grasa en las perillas

  • Limpieza inmediata: limpiar salpicaduras y derrames apenas ocurran con un paño húmedo y unas gotas de detergente. La grasa fresca es mucho más fácil de quitar.
  • Limpieza semanal: realizar una limpieza más profunda de perillas, paneles y superficies al menos una vez a la semana según el uso de la cocina.
  • Campana extractora y ventilación: usar la campana y ventilación adecuada al cocinar para reducir la cantidad de grasa en el aire que se deposita sobre superficies. Mantener los filtros limpios.
  • Protección al cocinar: utilizar tapas de sartenes u ollas cuando se hacen frituras, evitando que el aceite salte.
  • Productos adecuados: tener a mano un limpiador desengrasante suave o una solución de vinagre diluido para la limpieza frecuente. Para residuos muy resistentes, alternar con un desengrasante comercial que sea apto para la superficie.
  • Materiales resistentes: si es posible, elegir perillas y superficies con acabados fáciles de limpiar, como pueden ser acero inoxidable, cerámica o plástico resistente.
  • Rutina de mantenimiento: además de limpiar por fuera, realizar mantenimiento según el manual del electrodoméstico para evitar acumulación interna de grasa que pueda salir por ranuras.

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