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Crimen del artesano: "Fuentes me dijo que se las había mandado"

Inició el juicio por el asesinato de Esteban Bertotto, en 2017. El principal acusado, Ricardo Fuentes, pasó dos años prófugo y su defensa intenta probar la autoría en manos de su pareja.

Tres testigos y una aparente confesión por Facebook fue el saldo de la primera jornada de juicio por el crimen del artesano Esteban Bertotto, en 2017. El hombre fue encontrado en septiembre de ese año en su vivienda en llamas, golpeado y maniatado. Una pareja amiga del hombre está en la mira desde el inicio de la investigación, y fiscalía y defensa debaten la autoría del homicidio.

Según la teoría fiscal, el crimen de Bertotto ocurrió en su vivienda del barrio San Lorenzo Sur, el 23 de septiembre de 2017 en un horario indeterminado, entre las 8 y las 20. Su cuerpo fue descubierto recién al día siguiente, golpeado y maniatado sobre una cama, cuando sus vecinos advirtieron un incendio en el domicilio y dieron aviso a la Policía. La autopsia a su cuerpo certificó que recibió un golpe contundente en su cabeza que le provocó politraumatismos que le produjeron la muerte, en conjunto con un proceso asfíctico producto del incendio.

A partir de los testimonios y prueba recabada, toda la investigación recayó en dos personas: Ricardo Isaías Fuentes y su pareja -una mujer de apellido Alberdi-. Estos fueron vistos saliendo del departamento de Bertotto con un bolso a cuestas el día 23, tras pasar allí unas horas "compartiendo bebidas alcohólicas", según señaló la fiscal del caso, Sandra Ruixo en la primera jornada de juicio este martes.

En esas circunstancias, se habría producido el homicidio, cuyo móvil no fue especificado. Luego, se dio inicio al incendio, "muy posiblemente producido para ocultar el crimen".

De hecho, la primera señalada de la fiscalía como responsable del crimen fue la mujer, pero luego fue descartada por ciertas pericias que se esperan conocer en el juicio. Por su parte, Fuentes pasó dos años prófugo de la Justicia y fue acusado de homicidio simple en diciembre de 2019.

"Este tribunal va a poder advertir que Fuentes fue el responsable del hecho", aseguró Ruixo en su alegato de apertura ante los jueces Gustavo Varessio, Richard Trincheri y Gustavo Ravizzoli. "Estuvo dos años con pedido de captura y fue encontrado en Cipolletti. Claramente no tuvo la intención de estar a derecho; quiso evadir la investigación y esto no es un dato menor", agregó la fiscal.

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Por su parte, la defensa de Fuentes, conformada por la abogada Natalia Pelosso y el abogado Leandro Seisdedos, apuntan a comprobar la autoría en manos de quien era la pareja de su defendido, primera sospechosa en la causa.

"La fiscalía tiene tres problemas que han quedado expuestos en su alegato: primero, para establecer la fecha exacta de muerte, luego la causa de muerte, y como consecuencia de ello, no puede establecer la autoría. La responsabilidad de Fuentes se asienta hasta el momento en meros indicios", indicó Pelosso ante los magistrados y aseguró que "Alberdi era la única que tenía problemas con Bertotto".

¿Testigo arrepentido?

Luego del testimonio de un efectivo que participó de la intervención al departamento de la víctima, y el de un amigo de Bertotto, un conocido del acusado declaró y relató que Fuentes solía "robarle a su propia familia" y en los días previos al crimen le había pedido "una barreta y un destornillador". Además, una presunta confesión a través de Facebook constituiría una pieza clave.

"Me dijo que se las había re mandado", aseguró el testigo. Al ser consultado al respecto, el joven aseguró haber vinculado la confesión a un robo que Fuentes había cometido contra su propia madre. Aunque según quedó demostrado por el video de una entrevista suya de 2017, el testigo manifestaba haber vinculado la admisión con el crimen del artesano.

Durante su testimonio, el joven cambió su relato en varias oportunidades, aunque aseguró que era simplemente producto del olvido, dado que "pasó mucho tiempo".

El celular de la víctima también pasó por las manos del testigo tras el hecho, y es que fue una de las pertenencias faltantes del departamento de Bertotto que detectaron los investigadores. El joven admitió haberle sacado el móvil a Alberdi, y luego haberlo vendido "por $200".

Por otra parte, Alberdi fue señalada como problemática por dicho testigo y el amigo de Bertotto, y la vincularon al incendio de una biblioteca del barrio.

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