La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) confirmó una sanción económica para el blaugrana luego de una denuncia hecha por el Atlético de Madrid.
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) confirmó una sanción económica para el Barcelona de España luego de una denuncia que hizo el Atlético de Madrid por cómo manejaron el interés por el delantero Julián Alvarez, quien hace algunos días pidió perdón a los hinchas por sus declaraciones hechas en medio del Mundial 2026. Algunos consideraron esta imposición como una multa "irrisoria" por el monto.
A su vez, el club de Madrid, la capital española, había elevado una denuncia paralela a la FIFA, que terminó declarándose incompetente para intervenir en el caso, por lo que tomó las riendas el ente español.
Conocida la decisión de la RFEF, el club adoptó una postura contundente al respecto.
Se confirmó que la multa es de 602 euros (equivale a 670 dólares, mientras que representa poco más de un millón de pesos). Esta sanción está fundamentada en el artículo 133 del reglamento federativo en el cual se contempla el incumplimiento de obligaciones reglamentarias leves, por lo tanto el club interesado debe comunicar por escrito su intención al club con el que jugador tiene contrato.
El diario Marca reveló que Barcelona considera esta sanción como “irrisoria”, pero dejaron en claro que apelará a la misma debido a que “consideran que no actuaron mal”. Por su parte, Fabrizio Romano reafirmó: "El Barça planea apelar ya que el club mantiene que "no hizo ninguna acción equivocada o irrespetuosa en las negociaciones de Álvarez".
Por su parte, el diario Sport habla de una “multa simbólica”, mientras que Mundo Deportivo recordó: “En el verano de 2019, Atlético de Madrid denunció ante la RFEF al FC Barcelona por llegar a firmar un contrato con Antoine Griezmann. Aquella denuncia se resolvió entonces con apenas 300 euros (USD 334)”.
Julián Álvarez volvió a sonreír en el Metropolitano. El delantero argentino marcó el único gol del partido ante Deportivo La Coruña en la décima fecha de La Liga y le dio al Atlético de Madrid un triunfo que lo mantiene segundo en la tabla con 25 puntos, detrás del Barcelona.
El tanto llegó a los tres minutos del segundo tiempo, con una asistencia de Alex Grimaldo desde la banda izquierda.
Lo que hace especial el gol no es solo el resultado: es el contexto. El último tanto de Álvarez como local en la Liga había sido el 1° de noviembre de 2025 ante Sevilla, casi un año atrás.
En ese lapso, el delantero acumuló silbidos del Metropolitano, rumores de salida y una racha de 174 días sin convertir en el torneo doméstico que recién rompió el martes pasado ante Stuttgart en la Champions League.
Ahora sumó su 51° gol con la camiseta del Atlético, una cifra que ya lo acerca a sus registros históricos: 54 con River Plate en 122 partidos, 36 con Manchester City y 16 con la Selección Argentina.
Tras el pitazo final, Álvarez tomó la palabra y fue directo: "Quería pedir disculpas a nuestra gente por mis palabras durante el Mundial. Fueron una equivocación de mi parte, tanto en la forma como en el momento y, sobre todo, porque entiendo el enojo de la gente. Yo también como hincha me hubiera enojado, y además por cómo me han bancado y apoyado siempre durante estos años".
Para entender este momento, hay que regresar al inicio del Mundial 2026, cuando el cordobés —entonces la máxima figura del equipo de Simeone— reconoció públicamente que quería ser transferido al Barcelona. El pase nunca se concretó, pero la declaración no fue olvidada por los hinchas colchoneros, que lo recibieron con insultos y silbidos en sus primeras apariciones de la temporada.
Diego Simeone respaldó al jugador incluso en los momentos de mayor tensión, lo sostuvo como titular y volvió a ver los resultados. Con Álvarez como figura, el equipo colchonero sigue en la pelea por el título en España mientras espera el clásico entre Barcelona y Real Madrid del domingo. El próximo compromiso del Atlético será el sábado 31 de octubre ante Levante, de visitante.