El Xeneize y el Millonario volverán a la acción antes del final del Mundial, con la incertidumbre de si podrán contar con los convocados a las selecciones.
La Copa Argentina confirmó la programación de los próximos partidos de Boca y River por los 16avos de final. El Xeneize jugará ante Sarmiento el 16 de julio, desde las 21.45, en el estadio Marcelo Bielsa de Newell’s, en Rosario. El Millonario, por su parte, enfrentará a Aldosivi el 17 de julio, también a las 21.45, en el estadio Padre Ernesto Martearena de Salta.
Para Boca, el encuentro tendrá un condimento especial porque marcará el estreno oficial de Rodolfo Arruabarrena en su segundo ciclo como entrenador del club. El Vasco volverá a dirigir al Xeneize en un partido eliminatorio, con la obligación de avanzar para sostener sus aspiraciones en una competencia que suele tener cruces complejos desde las primeras rondas.
El equipo de la Ribera llega a esta instancia después de haber superado por 2-0 a Gimnasia de Chivilcoy en su debut en el certamen, cuando todavía era dirigido por Claudio Úbeda. Si logra vencer a Sarmiento, Boca ya sabe que su próximo rival será Vélez, que espera en la siguiente fase del cuadro.
Por el lado del Millonario, accedió a esta ronda tras vencer por 1-0 a Ciudad de Bolívar en su primera presentación del torneo. En caso de avanzar, su próximo rival saldrá del cruce entre Independiente Rivadavia y Tigre, que jugarán el 12 de julio a las 16.15 en la cancha de Belgrano.
Boca se contactó con el entorno de Gerónimo Rulli para conocer su situación contractual y evaluar si existe margen para avanzar por el arquero en este mercado de pases, aunque por ahora no hubo una negociación formal.
El arquero de 34 años, surgido en Estudiantes de La Plata y actualmente convocado con la Selección Argentina para el Mundial 2026, tiene contrato vigente con Olympique de Marsella hasta junio de 2027.
Rulli había firmado inicialmente por dos temporadas con el club francés, pero su vínculo se extendió automáticamente por una campaña más luego de cumplir con una determinada cantidad de partidos disputados.
Por ese motivo, la salida del arquero en este mercado aparece como una operación compleja: la única vía concreta sería ejecutar su cláusula de rescisión, fijada en 9 millones de euros.
Esa cifra representa una traba importante para Boca, que busca reforzar el arco debido a la prolongada lesión de Agustín Marchesín y a la falta de experiencia de Leandro Brey para afrontar una etapa exigente del calendario.
Más allá del interés Xeneize, el escenario personal de Rulli también parece alejarlo de Brandsen 805. El arquero tendría decidido regresar a Estudiantes una vez que finalice su contrato con Olympique de Marsella e incluso ya habría conversado esa posibilidad con la dirigencia del club platense.
El interrogante en ese caso pasa por lo que pueda ocurrir durante los primeros seis meses de 2027, ya que Fernando Muslera dejaría el Pincha a fin de año y podría abrirse una ventana para acelerar la vuelta de Rulli.
Mientras tanto, Boca mantiene en carpeta otros dos nombres para el puesto: Álvaro Montero y Sergio Rochet, arqueros que también fueron analizados por la dirigencia en las últimas semanas.
Montero, actualmente en Vélez, y Rochet, de Inter de Porto Alegre, aparecen como alternativas seguidas de cerca, aunque en ambos casos también existen obstáculos vinculados a sus contratos y al cupo de extranjeros.
La necesidad de incorporar un arquero quedó instalada después de la lesión de Marchesín, quien sufrió una rotura ligamentaria y no volverá a jugar en lo que resta del año.