El juvenil del Xeneize, que viene siendo una de las figuras de este segundo semestre, volvió a marcar en la Copa Sudamericana.
Leonel Flores, el juvenil de Boca que sorprende todos los partidos con su rendimiento, volvió a ser clave en la victoria del Xeneize por Copa Sudamericana ante Recoleta, marcando un golazo para el 3-1, que sentenció el partido de la ida de octavos de final.
A los 17 minutos del complemento, Miguel Ángel Merentiel recibió un pase interno de Leandro Paredes y se la dejó con el taco a Flores, que sacó un derechazo descomunal, que se clavó al ángulo del arquero visitante.
La importancia del delantero juvenil, que pasó a jugar por la derecha en el segundo tiempo, no solo se centró en el gol, ya que generó la expulsión de dos futbolistas de Recoleta: al final del primer tiempo, Báez le pegó un codazo sin disputar la pelota y vio la roja directa tras intervención del VAR, y en la segunda parte, Mosquera le pegó una patada y vio la segunda amarilla.
Además, fue el que más peligro generó desde la desventaja a los cinco minutos, ganando varias veces en el mano a mano y asistiendo a sus compañeros. Tuvo cinco recuperaciones y un 92% de pases precisos.
Santiago Ascacibar marcó el empate parcial de Boca ante Recoleta: tras una subida de Villa por izquierda, Merentiel dejó pasar la pelota y el Ruso, de volea, puso el 1-1.
Con este tanto, llegó a una estadística increíble: marcó un gol en los últimos cuatro partidos del equipo, frente a Newells, Estudiantes, Vélez y Recoleta, y llegó a los siete desde su llegada, quedando como segundo goleador del plantel en 2026, solo por detrás de de Merentiel.
Esta característica la añadió el volante a su juego en los últimos años, pisando el área constantemente y marcando muchos goles. En el Xeneize es una parte importante para el equipo, que a veces necesita de más gente para definir, y no tanto de su aporte en la creación del juego.
Ante Recoleta, otro mediocampista que logró marcar fue Milton Delgado, que convirtió su primer gol con la camiseta de Boca. El Chelito parecía tener el arco negado, teniendo un palo contra Vélez y un tiro al travesaño en este encuentro frente a los paraguayos.
Pero finalmente, con un centro preciso de Villa desde la derecha, el volante se sacó la mufa y puso un cabezazo letal para el 2-1 parcial, en la ráfaga que tuvo el Xeneize para dar vuelta el partido.
La expulsión de Báez al final del primer tiempo, y con el equipo perdiendo por 1-0, el Vasco Arruabarrena decidió mover el banco de suplentes y hacer un cambio arriesgado: Sebastián Villa ingresó por el lateral izquierdo, Lautaro Blanco.
El colombiano fue vital para la remontada: dio la asistencia en el primer y segundo gol del Xeneize, e incluso festejó con un gran desahogo el 2-1 parcial.
Tras la salida de Blanco, el equipo quedó parado con tres defensores atrás, aunque Lozano jugó mucho en ataque, dejando a Di Lollo y Costas en la retaguardia, con los relevos de Delgado y Paredes en las pocas contras que tuvo Recoleta.