{# #} {# #}
Tras la salida de Miguel Ángel Russo, Braida y Iker Muniain, San Lorenzo perderá a otro de sus jugadores importantes.
Mientras los focos del fútbol internacional se concentran en el Mundial de Clubes en Estados Unidos, San Lorenzo atraviesa un proceso clave puertas adentro: la reconstrucción de su plantel de cara al segundo semestre. Bajo las órdenes de Damián Ayude, el Ciclón llevó adelante una intensa pretemporada en el hotel Sofitel de Los Cardales, donde entre el 16 y el 25 de junio se entrenó con sesiones de alta carga física, divididas entre doble turno y trabajos matutinos de enfoque aeróbico y muscular. Desde este miércoles, el equipo continuará su preparación en la Ciudad Deportiva.
El cuerpo técnico tiene claro que necesita reforzar al equipo tras varias bajas sensibles, pero por el momento solo llegó una cara nueva, aunque no del todo desconocida para los hinchas: Francisco Perruzzi. El volante ofensivo, que retornó de su préstamo en el Panserraikos FC de Grecia, donde acumuló 12 partidos y más de 600 minutos en cancha, tiene contrato hasta diciembre de 2026. La idea de Ayude es integrarlo a la rotación y darle minutos en este nuevo ciclo.
Pero más allá del aspecto deportivo, el club también busca equilibrar sus finanzas en un contexto institucional complejo. Y en ese sentido, la venta de Elián Mateo Irala significó un alivio. El prometedor mediocampista de 20 años fue transferido al Shabab Al-Ahli de Emiratos Árabes Unidos, que adquirió el 65% de su pase por una suma cercana a los 2.8 millones de dólares, a pagarse en tres cuotas: la primera, el 15 de julio; la segunda, en diciembre de 2025; y la última, en julio del año siguiente.
Irala, nacido en El Palomar, debutó en la primera de San Lorenzo en el arranque de la Liga Profesional 2023 frente a Arsenal de Sarandí. Desde entonces, disputó 74 partidos y marcó dos goles, transformándose en una de las figuras de mayor proyección del club. Su partida, aunque dolorosa desde lo deportivo, responde a una estrategia del club de capitalizar oportunidades en un momento de urgencia económica. La dirigencia ya había declarado su disposición a escuchar ofertas “sin importar el perfil o la importancia del jugador”.
Además de Irala, el plantel sufrió otras dos bajas significativas. Malcolm Braida, una de las piezas clave del equipo en los últimos torneos, fue transferido a Boca Juniors por 1.800.000 dólares brutos, una cifra que superó levemente su cláusula de rescisión, fijada en 1.200.000. El lateral izquierdo, que había llegado desde Aldosivi en 2022, se despidió del club con un mensaje en redes sociales antes de que se confirmara oficialmente su incorporación al equipo de La Ribera.
También dijo adiós Iker Muniain, que regresó a Bilbao para estar más cerca de sus hijos. Su paso por el Ciclón fue breve pero dejó huella por su compromiso dentro y fuera de la cancha.