Además de los jugadores de la Albirroja, algunos clubes y hasta la misma Conmebol se ven afectados por la caótica situación financiera en el país vecino.
Paraguay atraviesa una fuerte crisis financiera e institucional luego de la renuncia de su presidente, Santiago Peña. El Banco Central de aquel país tuvo que intervenir el Ueno Bank tras detectar un deterioro en su solvencia y presuntas irregularidades, lo que provocó que los clientes de esa entidad bancaria quedaran sin acceso a sus ahorros. Todo esto generó un fuerte malestar en la población y, en medio de este contexto, los jugadores de la selección paraguaya se expresaron sobre la situación.
En un comunicado conjunto, los futbolistas de la Albirroja dieron a conocer su indignación sobre la crisis que atraviesa al país, se solidarizaron con las familias afectadas e indicaron que también fueron alcanzados por la especie de corralito que se vive en Paraguay: “Nosotros también fuimos víctimas de esta situación, al igual que muchísimas familias paraguayas. Compartimos la misma indignación, la misma preocupación y el mismo dolor que hoy afecta a tantos compatriotas", destacaron.
Y en ese sentido, dejaron en claro que "nuestra mayor preocupación no somos nosotros. Nuestra prioridad absoluta debe ser la gente trabajadora. Aquellos que tenían sus ahorros invertidos ahí", por lo que "hoy no hablamos de fútbol, hablamos como pueblo". Así, resaltaron que "exigimos con firmeza que el Gobierno y la Justicia actúen de manera inmediata, transparente y sin distinción. No vamos a permitir que por las acciones de unos pocos impresentables se manche el nombre y la reputación de todo Paraguay. Vamos a defender lo que es nuestro, con la ley en la mano", apuntaron.
A su vez, agregaron que cada uno de los jugadores "evaluará de manera individual las acciones legales que correspondan si resultamos afectados por estos hechos. No vamos a mirar para otro lado", avisaron antes de cerrar con un llamado a la unidad: “Paraguay se levantó de muchas. Y de esta también nos vamos a levantar, unidos, con trabajo, con dignidad y con la frente en alto”, completaron.
Al pueblo paraguayo:
Somos jugadores de la Selección Paraguaya de Fútbol, pero sobre todo, somos paraguayos. Hijos de esta tierra que amamos.
Y hoy, como paraguayos antes que futbolistas, sentimos la necesidad de hablarles con el corazón abierto y sin vueltas, ante la crisis financiera que está golpeando a nuestro país.
Nos duele profundamente. Nos duele ver a miles de familias atravesando angustia, incertidumbre y preocupación. Ver a nuestra gente preocupada por llegar a fin de mes, por el trabajo, por el futuro de sus hijos. Detrás de cada número hay personas, hay familias, hay sueños y hay toda una vida de esfuerzo que merece respeto.
Queremos que sepan algo con claridad: nosotros también fuimos víctimas de esta situación, al igual que muchísimas familias paraguayas. Compartimos la misma indignación, la misma preocupación y el mismo dolor que hoy afecta a tantos compatriotas.
Pero en este momento, nuestra mayor preocupación no somos nosotros.
Nuestra prioridad absoluta debe ser la gente trabajadora. Aquellos que tenían los ahorros de toda su vida invertidos ahí. Las personas de menores recursos que hoy están en total vulnerabilidad. Ellos son quienes más apoyo necesitan y quienes deben estar en primer lugar ante cualquier medida que se tome.
Por eso, hoy no hablamos de fútbol. Hoy hablamos como pueblo.
Exigimos con firmeza que el Gobierno y la justicia actúen de manera inmediata, transparente y sin distinción. Necesitamos una respuesta contundente. No se puede titubear cuando está en juego el esfuerzo de la gente decente.
A través del deporte, nosotros salimos a la cancha cada día para mostrar al mundo nuestros valores, nuestra garra y nuestra verdadera identidad paraguaya. Trabajamos duro para dejar en lo más alto la bandera de nuestro país y honrar a nuestra gente. No es justo, ni vamos a permitir, que por las acciones de unos pocos impresentables se manche el nombre y la reputación de todo Paraguay.
La justicia debe actuar con fuerza y castigar a los responsables. El pueblo paraguayo es solidario, honesto y trabajador, y merece que sus instituciones estén a la altura de su gente.
En cuanto a nuestra situación personal, lo decimos con claridad: cada uno de nosotros evaluará de manera individual las acciones legales que correspondan si resultamos afectados por estos hechos. No vamos a mirar para otro lado. Vamos a defender lo que es nuestro, como corresponde, con la ley en la mano.
Porque ser paraguayo no es solo ponerse la camiseta. Es no abandonar a tu gente cuando más te necesita.
Fuerza a todas las familias afectadas. No están solos. Estamos con ustedes.
Paraguay se levantó de muchas. Y de esta también nos vamos a levantar, unidos, con trabajo, con dignidad y con la frente en alto.
La crisis financiera y política que sacude a Paraguay también alcanza al mundo del fútbol. La orden del Banco Central del Paraguay (BCP) de cerrar el Ueno Bank impactó a una gran porción de la población de ese país: el establecimiento tiene unos 2.9 millones de clientes, entre los que se encuentran también algunos jugadores de renombre, los principales clubes del fútbol paraguayo y entidades deportivas como la Conmebol.
Precisamente, el organismo que regula al fútbol sudamericano, que tiene su sede central en la ciudad de Luque (Asunción), contabiliza unos 15 millones de dólares, que representan alrededor del 2.4% del total de los fondos administrados por la entidad. Al mismo tiempo, los intereses acumulados hasta el momento rondaban los 780 mil dólares. El detalle es que Ueno Bank se había sumado a la cartera de auspiciantes de la Conmebol en julio del 2024: se transformó en el séptimo patrocinador de la Copa Sudamericana, según detalló el organismo por entonces.
Además, los jugadores del seleccionado paraguayo todavía no habían cobrado el premio que debían recibir por la destacada actuación en el Mundial 2026. En ese sentido, hay muchos integrantes de la Albirroja que tenían sus ahorros depositados en el banco. Si bien la Ley N.º 2334/03 establecería que se podrá entregar un anticipo de hasta el equivalente a 40 salarios mínimos mensuales inicialmente una vez que se apruebe, el monto equivale a unos 121.7 millones de guaraníes (alrededor de 19.787 dólares).
Y, al igual que sucedía con el seleccionado nacional, clubes importantes como Cerro Porteño y Olimpia depositaban buena parte de su masa salarial en ese banco. Sin dudas, la crisis financiera e institucional que atraviesa a Paraguay afecta a un alto porcentaje de su sociedad y, el fútbol al ser tan popular, no iba a estar exento de esta realidad.