El Xeneize eliminó a Racing, pero su calendario quedó al límite entre el Clausura, la Sudamericana y el cruce decisivo ante Banfield.
La clasificación de Boca a las semifinales de la Copa Argentina abrió un nuevo problema para la AFA: encontrar una fecha para el partido ante Banfield. El equipo de Rodolfo Arruabarrena sigue con vida en tres competencias y afrontará durante octubre una seguidilla que deja muy poco margen para ubicar otro encuentro decisivo.
El Xeneize consiguió el pase después de una remontada inolvidable frente a Racing en el Gigante de Arroyito. La Academia llegó a estar 2-0 arriba gracias a los goles de Gastón Lodico y Adrián “Maravilla” Martínez, pero apareció Enner Valencia con tres cabezazos para dar vuelta la historia. El ecuatoriano marcó a los 27, 34 y 50 minutos del segundo tiempo y selló el 3-2.
La victoria agregó un compromiso más a una agenda que ya estaba cargada. El rival será Banfield, aunque por ahora no existe una fecha confirmada para la semifinal.
La primera alternativa es el martes 6 de octubre. Boca recibirá a Unión el viernes 2 a las 21.30 y luego visitará a Instituto el viernes 9 desde las 19.30. En principio, el encuentro podría ubicarse entre ambos partidos.
El principal obstáculo es Banfield. El Taladro tiene programado su duelo ante Rosario Central para el lunes 5, por lo que sería necesario adelantar ese compromiso al viernes 2. De esa manera, los dos semifinalistas llegarían con un descanso similar, aunque la modificación requiere cambiar un partido del Torneo Clausura que ya tiene fecha confirmada.
Si esa posibilidad no prospera, el panorama se complica todavía más. Boca comenzará el martes 13 de octubre su semifinal de Copa Sudamericana frente a Vasco da Gama en La Bombonera, desde las 21.30. La revancha será el martes 20, también a las 21.30, en Brasil.
Entre ambos compromisos internacionales deberá recibir a Talleres, tentativamente el viernes 16 o sábado 17. Apenas termine la serie con Vasco, llegará otro duelo importante por el Clausura ante Independiente, previsto inicialmente para el fin de semana del 24 o 25.
Por eso aparece una segunda ventana: el miércoles 28 de octubre. Ese día está libre, pero Boca pretende evitarlo porque el Superclásico ante River está previsto para el domingo 1° de noviembre. Jugar una semifinal cuatro días antes impediría que el plantel tenga una semana completa de preparación.
La tercera alternativa sería directamente utilizar el miércoles 4 de noviembre, jornada inicialmente reservada para la final de la Copa Argentina. Esa decisión obligaría a postergar la definición del torneo, independientemente de quién avance.
El problema resume el escenario que enfrenta Boca en el cierre del año. Además de la Copa Argentina, sigue peleando el Clausura y está entre los cuatro mejores de la Sudamericana. Si además logra clasificarse a los playoffs del torneo local, la cantidad de compromisos podría aumentar todavía más.
Arruabarrena ya dejó claro cuál es la exigencia interna: “Tenemos que salir campeón de algo”. Boca continúa con posibilidades en tres frentes, pero ahora la AFA deberá resolver cómo acomodar una semifinal que, por el momento, no encuentra lugar en el calendario.