Miles de argentinos se quedaron despiertos desde las 4 para ver el GP de Baréin y las redes transformaron la espera en una catarata de burlas y críticas.
La largada del Gran Premio de Baréin de Fórmula 1 terminó convirtiéndose en un espectáculo paralelo antes de que los autos pudieran completar siquiera la primera vuelta de carrera. La demora de más de una hora y media en el Circuito Internacional de Sepang desató una catarata de memes en las redes sociales, especialmente entre los fanáticos argentinos que habían puesto el despertador —o directamente decidido no dormir— para seguir la competencia desde las 4 de la madrugada.
La primera causa de la postergación fue la intensa lluvia que cayó sobre el trazado de Malasia. Con una importante cantidad de agua acumulada y condiciones de visibilidad complicadas, la dirección de carrera decidió retrasar el procedimiento inicial mientras esperaba una mejora.
Para quienes seguían la transmisión desde Argentina, el tiempo comenzó a hacerse eterno. El horario ya había obligado a los fanáticos a modificar completamente su rutina y la expectativa por ver a Franco Colapinto terminó reemplazada durante largos minutos por imágenes de boxes, mecánicos esperando y un circuito que no ofrecía señales claras sobre cuándo podría comenzar la prueba.
La situación encontró rápidamente su reflejo en las redes. Las bromas sobre quienes habían permanecido despiertos durante toda la madrugada se multiplicaron, acompañadas por comentarios sobre café, sueño y la posibilidad de que amaneciera antes de ver finalmente la largada.
Cuando parecía que la espera podía terminar, los monoplazas salieron para realizar dos vueltas de reconocimiento antes de la vuelta de formación. Sin embargo, apareció un nuevo inconveniente que alimentó todavía más las publicaciones.
Algunos autos sufrieron problemas en sus sistemas eléctricos producto de las condiciones de la pista. Entre los afectados estuvieron Max Verstappen y Lewis Hamilton, dos de los principales nombres de la grilla. La aparición de las banderas rojas obligó entonces a una nueva postergación.
Ese episodio cambió el eje de los memes. Muchos usuarios dejaron de apuntar únicamente a la lluvia para cuestionar directamente las características de los nuevos monoplazas y el reglamento técnico.
Una de las frases que resumió el tono de las críticas fue: “La FIA se acaba de dar cuenta que cuando llueve fallan los software eléctricos de los autos. Un papelón más de este nuevo reglamento”.
También reapareció la comparación con una Fórmula 1 de otras épocas, cuando las carreras bajo lluvia formaban parte habitual del espectáculo y las condiciones adversas no necesariamente derivaban en interrupciones tan extensas. Ese recuerdo fue utilizado para contrastar aquella imagen con una categoría actual cada vez más condicionada por protocolos de seguridad, sistemas electrónicos y procedimientos antes de permitir una largada.
Mientras tanto, la expectativa deportiva quedó en segundo plano. Verstappen debía comenzar desde la pole, acompañado por Hamilton, mientras Colapinto afrontaba el desafío de avanzar desde el fondo después de sus penalizaciones.
Pero durante buena parte de la madrugada argentina, nada de eso importó demasiado. La protagonista fue la espera. Entre lluvia, fallas y banderas rojas, los fanáticos terminaron encontrando en los memes la única manera de sobrellevar una carrera que parecía no empezar nunca.