El papá de Lionel Messi fue clave en la carrera del capitán: “Siempre necesité la aprobación o la opinión de mi viejo, desde que era chiquito”.
La muerte de Jorge Messi, padre de Lionel Messi, puso en primer plano la historia del hombre que acompañó al astro argentino desde sus primeros pasos en Rosario, afrontó junto a él el tratamiento que necesitaba para crecer y tuvo un papel decisivo en cada etapa de su carrera profesional.
Cuando Lionel Messi tenía 9 años recibió un diagnóstico de déficit de la hormona del crecimiento. Su organismo no producía la cantidad suficiente y necesitaba un tratamiento basado en inyecciones diarias, cuyo costo rondaba entre 900 y 1.300 dólares mensuales.
En aquel momento, Jorge Messi trabajaba en una fábrica metalúrgica y la obra social familiar colaboraba inicialmente con los gastos. Sin embargo, la crisis económica argentina de 2001 hizo cada vez más difícil sostener el tratamiento. Lionel ya jugaba en las inferiores de Newell's, que también realizó un aporte, aunque sin asumir el costo total a largo plazo.
Ante ese escenario, Jorge comenzó a buscar alternativas en distintos clubes. Las posibilidades en Argentina se fueron agotando y, a través de contactos, consiguió que su hijo realizara una prueba en el FC Barcelona en septiembre de 2000.
Lionel tenía 13 años y medía 1,43 metros cuando llegó a España. Allí deslumbró durante las pruebas y comenzó a gestarse una de las historias más importantes del fútbol mundial. Barcelona aceptó hacerse cargo del tratamiento y avanzó con la incorporación del juvenil argentino. El primer acuerdo quedó plasmado, según la historia que se volvió emblemática, en una servilleta de bar.
La continuidad del tratamiento durante aproximadamente tres años permitió que Messi alcanzara los 1,70 metros. A partir de entonces, Jorge dejó progresivamente su trabajo para dedicarse a la carrera de su hijo y se convirtió en su representante.
Con el paso de los años, Jorge Messi asumió un rol que excedió la representación profesional. Fue administrador legal, negociador y principal consejero de Lionel, además de una de las personas de mayor confianza del futbolista.
“Siempre necesité la aprobación o la opinión de mi viejo, desde que era chiquito”, reconoció Lionel Messi al referirse a la influencia de su padre.
Durante más de dos décadas, Jorge mantuvo un perfil relativamente bajo y desarrolló gran parte de su trabajo fuera de los focos. Intervino en renovaciones, contratos y decisiones vinculadas con la carrera de su hijo, desde su extensa etapa en Barcelona hasta su paso por el Paris Saint-Germain y su llegada al Inter Miami.
El propio Lionel contó en distintas oportunidades que, después de los partidos, buscaba la aprobación de su padre. Esa relación se mantuvo con el paso del tiempo, incluso cuando el delantero ya había conquistado los principales títulos y reconocimientos del fútbol mundial.
Uno de los episodios que expuso con mayor claridad el papel de Jorge Messi ocurrió en 2020, cuando Lionel decidió que su ciclo en Barcelona estaba terminado después de la histórica derrota por 8-2 ante Bayern Múnich.
Como representante de su hijo, Jorge envió en agosto de ese año el famoso burofax mediante el cual solicitó la salida de Lionel del club. El argumento se apoyaba en una cláusula contractual que, según la interpretación de la familia Messi, permitía al futbolista abandonar Barcelona al final de cada temporada si comunicaba su decisión con anticipación.
La pandemia había modificado el calendario deportivo y Jorge sostenía que ese plazo debía extenderse. La dirigencia encabezada por Josep María Bartomeu rechazó esa interpretación y se aferró a la cláusula de rescisión de 700 millones de euros.
Jorge viajó desde Rosario a Barcelona y se reunió personalmente con Bartomeu. Incluso publicó un comunicado en el que cuestionó la aplicación de esa cláusula. Sin embargo, la posibilidad de llevar al club a los tribunales llevó a Lionel y a su padre a tomar la decisión de continuar una temporada más.
Con Joan Laporta nuevamente al frente del Barcelona, Jorge comenzó a negociar la continuidad de su hijo. Durante semanas trabajó en un nuevo contrato que contemplaba una reducción del 50% del salario de Lionel.
El acuerdo estaba encaminado y Jorge viajó a Barcelona para avanzar con la firma. Pero en aquella reunión recibió una noticia que modificó los planes: Barcelona no podía inscribir a Messi debido a las reglas del Fair Play financiero de La Liga española, incluso con la reducción salarial prevista.
La salida del club que había sido la casa de Lionel desde su adolescencia se volvió inevitable.
Jorge fue entonces quien comunicó la situación a su hijo, participó en la organización de la conferencia de prensa en la que Lionel confirmó su partida y avanzó en las conversaciones que terminaron con su llegada al Paris Saint-Germain.
Desde aquel primer viaje desde Rosario para buscar una alternativa al tratamiento de su hijo hasta las negociaciones que marcaron su salida de Barcelona, Jorge Messi estuvo presente en los momentos determinantes de la carrera de Lionel.
Su historia quedó ligada a la del futbolista desde antes de que llegaran los goles, los títulos y los récords. Primero como padre que buscó una solución para que su hijo pudiera continuar creciendo y jugando al fútbol. Después, como representante que administró su carrera y negoció sus contratos.
Mientras Lionel Messi construía dentro de la cancha una de las trayectorias más importantes de la historia del deporte, Jorge permaneció durante años detrás de escena. Su figura acompañó cada etapa de ese recorrido, desde las inferiores de Newell's y aquel viaje a Barcelona hasta las últimas decisiones de una carrera que llevó al rosarino a convertirse en una de las grandes figuras del fútbol mundial.