El arquero argentino demostró nuevamente sus increíbles reflejos, en la derrota del Aston Villa por el certamen europeo.
Dibu Martínez volvió a ser clave en el arco del Aston Villa: a pesar de la derrota 1-0 ante Nottingham Forest por la ida de la semifinal de la Europa League, el arquero argentino se lució con una impresionante atajada que demostró nuevamente sus increíbles reflejos.
El gol de la victoria para el conjunto que cuenta con el mediocampista argentino Nicolás Domínguez, fue de Chris Wood desde el punto penal, tras una intervención del VAR por una insólita acción de un defensor del Aston Villa.
A los 33 minutos del primer tiempo, cuando el partido todavía estaba empatado en cero, los hinchas del Nottingham Forest vieron su grito de gol ahogado, ante una salvada impresionante del Dibu.
Tras un ataque por la banda izquierda, la jugada terminó en un centro atrás a la puerta del área chica y la definición del delantero del Forest. La pelota fue controlada en dos tiempos por el arquero argentino, que silenció al estadio local que casi grita el gol.
En una primera instancia, la atajada puede no parecer tan increíble, pero al observarse de cerca, Martínez no solo tapa una pelota que le venía a poca distancia, sino que en la caída, con unos increíbles reflejos, evita que se le meta al arco en un segundo manotazo, una hazaña que pocos arqueros del mundo podrían lograr.
Ya en el segundo tiempo, cuando ninguno de los dos equipos podía sacar una diferencia, llegó una jugada insólita: tras un centro al área del Dibu, que se iba por la línea de fondo, el delantero del Forest logró dejarla dentro del campo, y la pelota pegó en la mano de Lucas Digne, quien la había levantado para pedir saque de arco.
El árbitro fue a revisar la jugada en el VAR, sobre todo para constatar si el balón estaba o no dentro del campo de juego, y finalmente terminó cobrando penal para el Forest, que tenía la gran oportunidad para ponerse en ventaja.
En el tiro del penal, no hubo nada que hacer para el Dibu Martínez, que adivinó el disparo hacia su lado derecho, pero fue muy bien ejecutado arriba por Wood, que marcó el 1-0 definitivo en la ida de la semifinal. La vuelta se jugará el próximo jueves en el Villa Park, de Birmingham.
En la otra semifinal, el Sporting Braga fue local en Portugal ante el Friburgo, y lo venció 2-1 de manera agónica. Fue un partido extraño, que a los 16 minutos ya estaba empatado con un gol por lado, con el local poniéndose en ventaja a los 8 con tanto de Tiknaz, y el visitante respondiendo menos de diez minutos después con gol de Grifo.
La victoria definitiva llegó en el tiempo agregado del segundo tiempo, cuando Mario Dorgeles tomó un flojo rebote del arquero del Friburgo y marcó el 2-1, que le da la ventaja a los portugueses de cara a la vuelta en Alemania la semana próxima.