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El ex arquero de Boca y de Lanús tuvo una atajada de película que terminó eliminando al equipo argentino de la Copa Libertadores.
En una definición electrizante del Grupo C de la Copa Libertadores, Central Córdoba de Santiago del Estero vivió una noche amarga que quedará marcada en su breve pero intensa historia internacional. A pesar de haber cosechado 11 puntos, el equipo argentino quedó eliminado del certamen continental por diferencia de gol y deberá conformarse con disputar los 16avos de final de la Copa Sudamericana. El responsable indirecto de ese destino fue nada menos que Agustín Rossi, quien protagonizó una atajada salvadora en el triunfo de Flamengo por 1-0 ante Deportivo Táchira.
Todo se resolvió sobre el final en el estadio Maracaná. Corría el minuto 94 y el Fla defendía con lo justo una victoria parcial ante el conjunto venezolano. Un tiro de esquina generó el caos en el área chica, y Lucas Cano tuvo en sus pies la posibilidad de empatar el partido. El delantero de Táchira quedó de frente al arco, pero se topó con una reacción felina de Rossi, quien despejó el remate con su pierna izquierda y salvó a Flamengo de un empate que lo dejaba afuera.
“Fue una atajada que valió una clasificación”, dijeron en Brasil, mientras la jugada se viralizaba rápidamente en redes sociales. Esa intervención no solo selló el triunfo del Mengao, sino que tuvo un impacto directo en la clasificación del grupo: Flamengo llegó a los 11 puntos y, por diferencia de gol, superó a Central Córdoba, que quedó tercero con la misma cantidad de unidades pero sin saldo positivo.
Hasta esa última fecha, el equipo dirigido por Abel Balbo era líder del grupo y dependía de sí mismo para clasificar. Sin embargo, su visita a Quito terminó siendo fatal. Liga Deportiva Universitaria lo superó 3-0 en un partido donde los ecuatorianos no perdonaron. Alexander Alvarado abrió el marcador con un cabezazo, Lisandro Alzugaray amplió la ventaja con un zurdazo validado por el VAR, y luego cerró el marcador con otro gol dentro del área.
Así, el Grupo C terminó con un triple empate en puntos: Liga, Flamengo y Central Córdoba cerraron la fase con 11 unidades. Pero la diferencia de gol definió el destino de cada uno: +4 para Liga, +3 para Flamengo y 0 para el Ferroviario. Esa mínima diferencia fue suficiente para sellar la eliminación del conjunto santiagueño, que deberá conformarse con continuar su camino en la Copa Sudamericana.
Lo curioso del caso es que Central Córdoba entra en una selecta y dolorosa estadística: es uno de los pocos equipos en la historia de la Libertadores que quedaron fuera de los octavos de final pese a sumar 11 puntos. El único antecedente similar es el de Audax Italiano en 2007, que también quedó tercero por diferencia de gol detrás de Necaxa y San Pablo, a pesar de haber tenido una campaña sólida.