Luis Vidal empezó a palpitar el choque que será histórico para la institución que preside.
Falta una semana para que arranque la serie de octavos de final de Copa Sudamericana entre Deportivo Recoleta y Boca Juniors. En ese contexto, el presidente del club paraguayo, Luis Vidal, compartió su visión sobre lo que representa este cruce para la institución y los desafíos logísticos que rodean el encuentro. El partido de ida está programado para el martes 11 de agosto a las 19 en Buenos Aires, mientras que la serie se definirá siete días después en Asunción.
Recordemos que los próximos tres partidos como local de Boca podrían no jugarse en la Bombonera, debido a que el campo de juego necesita una recuperación urgente. Por este motivo, el Xeneize se vio obligado a trasladar su localía al estadio Tomás Adolfo Ducó, de Huracán, una medida que se llevará a cabo ante Estudiantes de La Plata por el torneo local, pero aún no hay confirmación de que se mantenga de la misma forma.
Desde el primer momento, Luis Vidal dejó en claro que la mudanza de la localía genera sentimientos encontrados en su equipo. “Sí, por supuesto. Toda la vida, como siempre digo y declaro, tiembla La Bombonera, late, como se dice. Estuve escuchando que puede ser Huracán o Lanús. Hasta, probablemente sea mejor para nosotros en lo deportivo, pero claro que queremos jugar en La Bombonera”, admitió.
La expectativa por disputar el partido en la mítica Bombonera es compartida por todo el plantel paraguayo. Vidal señaló con humor que “si hace falta, nos ponemos a disposición para colaborar ahí con algunos jardineros, con algunas semillas, con lo que haga falta para que la cancha llegue para el partido”.
El presidente de Deportivo Recoleta explicó que este encuentro trasciende lo estrictamente deportivo. Para la institución, el partido equivale a una cita mundialista. “Vamos por todo, disfrutamos del momento, es como jugar un Mundial, imaginate para nosotros. Así que queremos que sea completa la fiesta”.
En su comparación, Luis Vidal equiparó el desafío de su equipo con la gesta reciente de la selección paraguaya, que eliminó a Alemania por penales y luego cayó ante Francia en el Mundial. “Para Recoleta, jugar con Boca es como para Paraguay jugar con Alemania, con Francia, con el propio Argentina en un Mundial. Es algo muy grande. Boca tiene siete Copas Libertadores, no sé si cuatro títulos del mundo, es de los más grandes del continente, le ganó al Real Madrid”, afirmó, subrayando la magnitud de la cita.
La analogía se extiende al valor histórico de un posible triunfo. Vidal argumentó que, así como Paraguay logró una hazaña inédita al eliminar en penales a Alemania, para Recoleta sería un hecho aún mayor eliminar a Boca en su primera participación internacional. “Para mí sí, tal vez dirán: ‘No, pero Paraguay no tenía por qué temerle tanto a Alemania’, pero en verdad, claro que sí, fue la primera vez que le eliminó a un equipo en penales, creo que fue la primera vez que Alemania se eliminó, múltiple campeón mundial también, con el favoritismo que tenía. No hablo tanto de lo que es individualidades o juego así, pero sí históricamente. Peor porque Paraguay dentro de todo fue campeón de América, clasificó a varios Mundiales. Imagínate, la primera vez en la historia que jugó un torneo internacional y eliminar a un campeón del mundo, campeón de América siete veces. Eso sería, la verdad que mayor aún”.
Más allá de la competencia, el directivo de Recoleta no ocultó su admiración por Juan Román Riquelme, actual presidente de Boca Juniors. Vidal adelantó que el club visitante le entregará un presente especial al exfutbolista: “Claro que tenemos presente para la dirigencia de Boca, en especial para el presidente, que fue un ídolo del fútbol mundial, para nosotros un gran referente, ya no hay diez como él. Sabía jugar muy bien a la pelota y sabe jugar, me imagino. Es como estar con tu ídolo ahí al lado admirándolo. Le vamos a preparar un obsequio, alguna camiseta de Recoleta con la diez, con su nombre, seguro”.