El astro rosarino tuvo un acalorado cruce con un rival de Philadelpia Union y podría ser investigado por el Comité Disciplinario. Qué sanciones podría recibir.
Lionel Messi volvió a convertir un tanto en el Inter Miami luego del episodio más doloroso de su vida: la muerte de su padre Jorge. Las cámaras estuvieron con él y mostraron detalles que pasaron desapercibidos en la transmisión oficial durante el partido que finalizó con un empate 2-2 ante Philadelphia Union por la Major League Soccer (MLS).
En ese partido que tuvo la emoción por volver a ver festejar al astro rosarino que dedicó su tanto señalando y mirando al cielo como lo hizo durante su vida, pero con la particularidad de que esta vez la dedicatoria era para su papá, hubo un episodio poco visto que llamó la atención.
Durante el encuentro el capitán tuvo un cruce con el jugador rival Quinn Sullivan, a quien por los gestos parecía reprocharle un codazo en una jugada anterior. Lejos de consensuar con las palabras y sin dar a conocer cómo fue el cruce, luego de un diálogo Messi le dio un golpe a mano abierta en la nuca a su rival.
Ante eso, Sullivan se volvió a enfrentarlo y estuvieron por algunos segundos con las cabezas enfrentadas. Atento a lo que sucedía, el árbitro del encuentro llegó al lugar para separarlos.
Es que la MLS cuenta con una regla puntual con respecto al contacto de las manos con la cara, cabeza o cuello de un rival. La misma establece que cualquier jugador que realice una de esas acciones, y que en la consideración del Comité Disciplinario provoque o agrave un incidente, queda sujeto a, mínimo, una multa económica.
Si bien no fue sancionado en el partido, las autoridades podrían revisar las imágenes y hacer efectiva alguna sanción para el '10'.
Cabe recordar que en febrero de 2025 fue multado económicamente por la misma regla luego de un episodio ante New York City FC.
Lionel Messi volvió a sumar minutos con el Inter Miami tras la muerte de su padre Jorge y anotó un tanto para aportarle al equipo un tanto que no alcanzó para superar a Philadelphia Union en el empate 2-2. El capitán volvió a convertirse en el líder de un equipo que todavía no arranca y le cuesta.
Corrían los 24 minutos de la primera etapa y el marcador dejaba en claro que el partido estaba igualado 1-1. A partir de ese minuto, apareció el astro para marcar y sacar diferencias. Entró al área rival por la derecha, recibió el balón, y cuando salieron a presionarlo, recortó dos veces para su izquierda, es decir el centro del área, y en un movimiento corto terminó definiendo al segundo palo, dejando en claro que su calidad le permite marcar cuando la jugada la situación parece compleja.
Esta vez, el festejo que hizo durante su carrera profesional tuvo una dedicatoria más. No solo fue dirigido a su abuela, sino que ahora la dedicatoria tuvo como receptor a su padre. Lejos del llanto, Messi esbozó una sonrisa y rápidamente le marcó algunas correcciones en el juego a sus compañeros.