Los dos referentes más importantes del plantel no se guardaron nada tras el partido y apuntaron contra el árbitro por la expulsión de Bareiro y el rendimiento durante la derrota ante Cruzeiro.
El mundo Boca estalló contra el árbitro del encuentro Esteban Ostojich por su rendimiento en la derrota ante Cruzeiro, en un encuentro donde abundaron las amarillas y terminó con la expulsión de Adam Bareiro en el cierre de la primera etapa por una doble amarilla. No conforme por lo que hizo el colegiado, desde el xeneize explotaron sin escrúpulos.
Tras un partido que tuvo un final caliente con discusiones en la mitad de la cancha, los referentes del xeneize se fueron durísimo con el árbitro. "El problema es cuando quieren ser más protagonistas que los jugadores. Desde el minuto cero el árbitro se comportó igual. Acabo de ver las dos jugadas de Bareiro y ninguna me pareció de amarilla", dijo el capitán Leandro Paredes en diálogo con la prensa sobre lo sucedido.
Sumado a esto, el jugador que recibió una amarilla temprana cuando iban poco más de cinco minutos de partido, confesó cuál fue la injerencia que tuvo la expulsión en el trámite del partido: "A partir de ahi, se hizo cuesta arriba".
”Nosotros vimos que no era para sanción. El árbitro decide sacar segunda amarilla y cuando vemos la imagen detenida ni siquiera hace un gesto para intentar dar un golpe ni mucho menos. Nos condicionó el resto del partido, que fue muchísimo tiempo y eso nos dificultó la intención de juego”, dijo en conferencia de prensa el entrenador Claudio Úbeda tras la derrota que terminó la racha de 14 partidos sin conocer la derrota.
A su vez, en sus declaraciones, sentenció: "Sinceramente no quiero pisotear ni caerle por demás al árbitro, a la vista de ustedes está cómo fue el arbitraje, prefiero no dar opinión. Para mí fueron demasiadas amarillas tempranas y eso condiciona el resto. Ese es el punto”.
Boca cayó 1-0 ante Cruzeiro en Belo Horizonte por la tercera fecha del grupo D de la Copa Libertadores. El Xeneize sufrió la temprana expulsión de Bareiro al final del primer tiempo, y no pudo aguantar la embestida del conjunto brasilero, que marcó el único gol a los 82 minutos.
El gran protagonista de la jornada fue el árbitro uruguayo, Esteban Ostojich, que manejó muy mal el partido desde el minuto uno, con amarillas tempranas y una polémica doble amonestación al nueve de Boca, que terminó cambiando el contexto total del encuentro.
Claudio Úbeda decidió cuidar titulares en la última fecha del Torneo Apertura ante Defensa y Justicia y tuvo su recompensa: el equipo respondió y ganó 4-0, ubicándose en la segunda posición de su zona a falta de una fecha. Pero en Brasil no pudo aguantar y perdió un invicto de 14 partidos que arrastraba.
Con esta victoria de Cruzeiro, ambos equipos se colocan en lo alto de la tabla con seis puntos, aunque Boca tiene mejor diferencia de gol. Universidad Católica, que puede sumarse a lo alto de la tabla, visita mañana a Barcelona en Ecuador.
El partido empezó sumamente caliente entre ambos equipos, con Boca teniendo dificultades con la pelota y Cruzeiro presionando bien arriba. Paredes se ganó una evitable amarilla a los seis minutos.
En los minutos agregados del primer tiempo, el árbitro Ostojich tomó una polémica decisión: expulsó por doble amarilla a Bareiro, tras una exageración de un jugador de Cruzeiro por un manotazo del nueve de Boca, que se queda con 10 jugadores.
A pesar de no trasladarlo a una gran superioridad, Cruzeiro aprovecha el jugar con un jugador más y maneja la pelota. A Boca le queda muy lejos el arco en cada contragolpe. Úbeda movió el banco de suplentes y metió a Figal y Zeballos por Aranda y Merentiel, armando una línea de cinco atrás.
A los 82 minutos de partido, Boca, fundido físicamente, no pudo contener la embestida de Cruzeiro, que marcó el 1-0. Tras un gran desborde por derecha, Villarreal conectó el centro al medio, ante la pasiva mirada de Nicolás Figal, para romper el cero del arco de Leandro Brey, que venía teniendo un buen encuentro.
El final del partido terminó en tangana: los jugadores de Boca no se bancaron las cargadas de sus colegas de Cruzeiro, y casi termina todo en pelea. Se deberá esperar el informe del árbitro, para ver si sancionó a algún futbolista de uno de los dos equipos, que puede repercutir en las próximas fechas de la fase de grupos.