La previa del partido de la Albiceleste contra los egipcios contó con un protagonista inesperado.
Lo minutos previos al partido por los octavos de final del Mundial 2026 entre Argentina y Egipto tuvo un protagonista inesperado. Se trata de Anthony Edwards, figura de los Minnesota Timberwolves de la NBA, quién fue el encargado de llevar la pelota oficial al césped del Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. El basquetbolista estadounidense sorprendió a todos los espectadores y a los medios presentes por su vestimenta, que se robó miradas y provocó comentarios en redes sociales.
El ingreso de Edwards al estadio no pasó inadvertido. El escolta de los Minnesota Timberwolves lució una bermuda con un diseño poco convencional: en la zona de la entrepierna, la prenda formaba la cara de un monstruo, con dientes y ojos destacados. La elección del pantalón corto, sumada a la combinación con una remera blanca, una campera negra de la marca alemana que lo patrocina y una gorra, generó todo tipo de reacciones y se volvió tendencia entre los aficionados.
Anthony Edwards es considerado una de las principales promesas del básquetbol estadounidense. Nacido en 2001, fue seleccionado como número uno del draft por los Minnesota Timberwolves en 2020 y rápidamente se consolidó como líder del equipo. Con una media superior a los 25 puntos por partido en la última temporada de la NBA, el escolta se destaca por su explosividad, capacidad atlética y carisma dentro y fuera de la cancha. Su popularidad creció no solo por su rendimiento deportivo, sino también por su personalidad extrovertida y su relación con la moda, que volvió a quedar en evidencia durante el Mundial de fútbol.
La ceremonia de inicio, con la imagen de Edwards ingresando la pelota Trionda oficial, fue transmitida en directo por las señales internacionales. Las cámaras enfocaron el instante en que el basquetbolista avanzó por la alfombra central del estadio, generando una ovación entre los asistentes y multiplicando la repercusión en plataformas digitales.
La victoria de Argentina 3-2 sobre Egipto dejó una repercusión mundial por la increíble remontada de la selección albiceleste. Pero Hossam Hassan, el técnico del equipo africano, brindó fuertes declaraciones en contra del arbitraje, apuntando contra la FIFA y contra Lionel Messi. "Éramos mejores, pero el fútbol no es justo, tal vez ellos quieren que el campeón del mundo y Messi sigan en la Copa del Mundo por el marketing", lanzó el DT.
El encuentro no estuvo ausente de polémica, como destacó Hassan. Primero, el entrenador africano se quejó por el horario del encuentro: "Me atrevo a decir que la persona que planea estos partidos nunca ha jugado fútbol en su vida. Porque ningún partido se juega a esta hora" empezó su discurso contra el calendario. "Al mediodía, la gente sale a caminar o hace brunch, no se juega un partido de fútbol. Hay demasiados elementos abiertos a discusión", siguió con su explicación sobre la razón por la que no estaba de acuerdo con la hora de juego.
Luego, explicó que cree que fue un "partido amañado" y que "todo el mundo lo vio". También aseguró que su equipo fue mejor con la pelota y supero en todo aspecto al de Lionel Scaloni, pero que "se vio influenciado por factores internos dentro del terreno de juego y antes del partido".
Sobre el arbitraje, el DT sostuvo: "Parece ser que desde la selección argentina se ha ejercido presión sobre el árbitro. Este ha sido el resultado". Sus principales quejas recaen sobre la anulación del segundo gol de Egipto y un supuesto penal en la previa de la jugada del 3-2 a favor de Argentina.