Gennaro Gattuso habló acerca de por qué no se concretó la llegada del delantero argentino al club italiano.
Mauro Icardi, al ser jugador libre y encontrarse con su pase en su poder, aún puede sumarse a algún club pese a ya estar cerrado el mercado de pases. Sin embargo, la posibilidad de incorporarse a la Lazio de la Serie A italiana quedó descartada por una cuestión que, para el entrenador Gennaro Gattuso, excede las cualidades del delantero argentino.
El técnico italiano afirmó que el club ya había definido sus prioridades en el mercado y advirtió que una nueva llegada podía alterar el equilibrio del vestuario, sobre todo ante la cantidad de futbolistas disponibles en determinados puestos. Durante una conferencia de prensa, el ex estratega de la selección de Italia abordó las versiones sobre el atacante y buscó poner fin a las especulaciones. “Al menos terminemos de una vez con este lío de ‘Icardi sí, Icardi no’”, señaló antes de destacar los antecedentes del ex delantero de Inter y Paris Saint-Germain.
“Icardi es un jugador que ha marcado 250 goles en su carrera y nadie discute su valía”, sostuvo el entrenador. Aun así, remarcó que esa valoración no modificaba la planificación que el club había trazado antes de que surgiera la alternativa de sumar al argentino. Gattuso explicó que la dirigencia ya había avanzado con otros nombres para el ataque. “Fichamos a Andrea Pinamonti, fichamos a Albert Gudmundsson, y entiendes que cuando después hablas con los jugadores, no puedes enredarte”, dijo. Su postura se centró en el compromiso asumido con los futbolistas que llegaron al equipo y en la necesidad de mantener una línea coherente dentro del plantel.
El atacante italiano arribó en esta ventana de transferencias desde Sassuolo a cambio de 3 millones de euros (aún no marcó tantos en los 95 minutos que disputó a lo largo de tres juegos), mientras que el islandés, que acumula dos goles en cuatro presentaciones, lo hizo en calidad de cedido desde Fiorentina.
Gennaro Gattuso planteó que una incorporación de la magnitud de Mauro Icardi no podía analizarse de manera aislada. Según explicó, las decisiones de mercado repercuten en la cantidad de minutos, las convocatorias y el lugar de cada integrante del grupo. Por eso, consideró que avanzar por el delantero podía abrirle un problema interno.
“Hay que ser honestos, hablamos de cierta manera con los jugadores cuando llegaron y es normal que hoy no podamos dar marcha atrás”, expresó. El DT insistió en que la decisión no suponía un cuestionamiento al nivel del atacante: “Con todo el respeto que se le debe a Icardi”.
El técnico también reveló que conversó sobre la situación con las máximas autoridades deportivas de la institución. “Lo he hablado con el presidente, lo he hablado con el director, y es justo que nos mantengamos así”, indicó. No precisó detalles sobre las negociaciones ni sobre hasta qué punto avanzó el interés por el delantero, aunque dejó en claro que la decisión final fue conservar la estructura ya armada. La explicación puso el foco en la administración del plantel. Gattuso consideró que el problema no reside solamente en elegir una formación inicial, sino también en gestionar a quienes quedan fuera de los entrenamientos tácticos, las listas de convocados y la inscripción para las competiciones.
La idea de equilibrio del vestuario apareció como el concepto que ordenó toda la explicación del entrenador. Gattuso evitó presentar la decisión como un rechazo deportivo a Icardi y la vinculó, en cambio, con la convivencia cotidiana y con la necesidad de sostener reglas claras ante todos los jugadores. “Esto, para mí, se llama equilibrio, y hay que tener mucho cuidado y ser hábiles para no cometer errores en el equilibrio de un vestuario”, remató.