El atleta neuquino volverá a unir dos hospitales para concientizar sobre la importancia de donar sangre. El 22 de noviembre encabezará una bicicleteada abierta a la comunidad entre Plottier y Senillosa.
Martín Zubiría encontró en el deporte una manera de transmitir un mensaje que va mucho más allá de los kilómetros recorridos. Corrió largas distancias, atravesó el lago Lácar a nado y desafió las condiciones de la cordillera neuquina. Sin embargo, detrás de cada aventura siempre hubo un mismo objetivo: concientizar sobre la importancia de donar sangre.
Ahora, el atleta prepara una nueva iniciativa, aunque esta vez decidió cambiar las zapatillas por la bicicleta. Además, la convocatoria es abierta y busca que más vecinos puedan acompañarlo.
El próximo 22 de noviembre realizará una bicicleteada solidaria que unirá los hospitales de Plottier y Senillosa, con regreso al punto de partida. La actividad se desarrollará en el marco del Día Nacional del Donante Voluntario de Sangre, que se conmemora cada 9 de noviembre en Argentina.
“El 22 de noviembre voy a hacer una bicicleteada que va a salir del hospital de Plottier hasta el hospital de Senillosa. Ahí va a haber un puesto de hidratación y se retoma a Plottier”, contó Zubiría a LMNeuquén.
A diferencia de sus anteriores cruzadas, en las que puso a prueba su resistencia física durante largas jornadas, Martín quiere que esta nueva propuesta tenga un carácter participativo.
La invitación estará abierta a quienes deseen sumarse al recorrido y compartir una jornada que combinará deporte, solidaridad y concientización.
“La idea es que esté abierto a la comunidad, tanto la bicicleteada como la llegada. Cuando lleguemos va a haber facturas e hidratación. Todo esto en el marco del Día del Donante Voluntario en Argentina, que es el 9 de noviembre”, explicó.
La actividad contará con el acompañamiento de distintas instituciones de la región y tendrá la participación especial de los más chicos.
“En esta oportunidad me va a acompañar la Clínica Roberto Raña, que va a contribuir con la parte de la merienda que le vamos a dar a los chicos, porque nos va a acompañar también la Escuela Municipal de Ciclismo de Plottier. A su vez, la Municipalidad de Plottier y Senillosa”, detalló.
La intención es que la jornada también se convierta en un espacio de encuentro para las familias y para quienes quieran conocer más sobre la donación voluntaria.
“Va a estar abierto a la comunidad, la idea es invitar a todos y que puedan hacer el recorrido. A su vez, que sepan lo importante que es donar sangre”, remarcó.
La historia de Martín con esta causa comenzó durante la pandemia, cuando un familiar de un amigo requirió de su ayuda. Esa experiencia le permitió comprender la necesidad de contar con donantes voluntarios. El padre de un amigo atravesaba una enfermedad oncológica y necesitaba sangre.
“En pandemia le doné sangre al papá de un amigo que tenía cáncer, y en ese momento había mucho faltante de donantes. Ahí me di cuenta de lo importante que era donar sangre. Desde aquel momento soy donante voluntario, tanto de sangre como de plaquetas. Siempre se necesitan donantes en los bancos de sangre”, recordó.
Aquel gesto marcaría el inicio de un compromiso que mantiene hasta la actualidad. Desde 2020, cada desafío deportivo se transformó en una oportunidad para llevar ese mensaje a nuevos lugares.
El recorrido deportivo de Zubiría está marcado por iniciativas que combinaron resistencia y solidaridad. En 2022 unió Neuquén y Senillosa corriendo. Un año después llevó su mensaje a las aguas del lago Lácar, con una extensa travesía a nado desde Nonthué hasta la playa de San Martín de los Andes.
En 2024 volvió a desafiar las distancias, esta vez por tierra, al correr desde Villa La Angostura hasta San Martín de los Andes. Durante 2025 retomó la propuesta de unir localidades mediante corridas y sumó otra travesía entre las dos ciudades cordilleranas.
Para la bicicleteada del 22 de noviembre, Martín también contempla la organización necesaria para acompañar a quienes decidan participar. Habrá personas encargadas de la hidratación y de brindar asistencia durante el recorrido.
“En esta oportunidad opté por hacerlo abierto a la comunidad, y obviamente siempre con la seguridad de llevar acompañantes. Gente que ayuda con la hidratación y asistencia para los que se sumen”, señaló.
Después de recorrer rutas, montañas y lagos, Zubiría eligió una propuesta diferente. Esta vez, el desafío no será solamente llegar a destino, sino conseguir que cada vez más personas se sumen a una causa que lo acompaña desde hace años.