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De vacaciones en "La corazonada", su casa sustentable de Punta del Este, Calu Rivero ofició de anfitriona de una experiencia para "recuperar el contacto humano" y se convirtió en blanco de críticas y comentarios cargados de preocupación, luego de difundir imágenes del encuentro.
"Chan, que le pasa?", "Me esta preocupando parece de una secta", "¿Será un grupo religioso?", "Qué miedo esto", manifestaron algunos seguidores de la actriz (que desde un tiempo se hace llamar Dignity), al ver las postales que publicó en su cuenta de Instagram.
"Ver lo fresco, lo crudo, lo concreto, lo genérico, lo abstracto, lo categorizado. Vivir más en el mundo real de la naturaleza que en el mundo verbalizado de los conceptos, prejuicios, estereotipos. Estar abierto a la experiencia", escribió Calu junto a una foto donde aparece ella en primer plano mientras varias personas le tocan la cabeza.
En otro posteo, Rivero se refirió a la inscripción (I’m from the illumination nation") que tenían las remereas blancas que usaron ella y otras personas en el evento.
"En NYC (Nueva York), donde estoy viviendo hace unos años ya, es muy común que la forma de iniciar un diálogo sea: ‘¿De dónde sos?’ porque es una ciudad que alberga muchas nacionalidades, muchas culturas e idiomas. Me descubrí respondiendo "I’m from the illumination nation" (Soy de la nación de la iluminación), quizás por mi necesidad de querer ser parte de un todo, borrando límites geográficos. Illumination Nation es una comunidad que busca contagiar luz porque cree en el potencial divino de la especie humana", explicó Dignity. "Deseo expandir la palabra iluminación en la mayor cantidad de espacios y formas posibles usando el lenguaje como una forma de comunicación, de cambiar la conversación cultural, de crear una nueva nación donde habite la verdad, la libertad, la belleza y la naturealeza", escribió.
Desde el año pasado, la modelo encara un proceso de transformación espiritual, el mismo que la llevó a cambiarse el nombre. " Decidí ir a Grecia a un workshop intenso, con la artista serbia Marina Abramovic. Fueron cinco días sin comer ni hablar y con muchos ejercicios de performance y actuación", dijo Dignity acerca de cómo comenzó todo en una entrevista con Hola Argentina.
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