El aumento brusco del caudal del río Neuquén dejará con agua turbia por varios días a alrededor de 20 mil familias de Añelo, El Chañar, Vista Alegre y parte de Centenario. En la capital neuquina, en cambio, no afectará a los hogares porque todas las tomas provienen de Mari Menuco o el Limay, informaron las autoridades responsables del tema.
El domingo, la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) informó que una falla en Planicie Banderita obligó a erogar más agua por el río Neuquén desde Portezuelo Grande hacia San Patricio del Chañar. El caudal habitual en ese tramo es de 12 metros cúbicos por segundo, pero ayer llegó hasta los 60 metros cúbicos por segundo, debido a las maniobras obligadas por el desperfecto en Planicie Banderita. Para hoy, se estima que el caudal podría llegar a un máximo de 75 metros cúbicos por segundo, una medida que obliga a tomar recaudos a los pobladores de la ribera del río.
Al multiplicar el volumen erogado, desde Añelo hasta la confluencia de los ríos, el agua baja con muchos sedimentos y se ve turbia.
Elías Sapag, de AIC, advirtió que como las plantas ubicadas sobre el Neuquén “no tienen decantador”, los vecinos verán un líquido marrón en las canillas de sus casas. Aclaró que la turbidez durará unos días, hasta que se normalice la central hidroeléctrica, y que la presencia de sedimentos en el agua no altera la potabilidad.
Mauro Millán, titular del EPAS, explicó que la turbidez del río se sentirá en las localidades que toman agua de ese curso, como Añelo, El Chañar y Vista Alegre. Informó que “en Neuquén capital no se va a notar porque las tomas vienen desde el Limay y Mari Menuco, donde el volumen del lago hace que el agua quede trasparente y no debería haber ningún problema”.
Sobre Centenario, señaló: “Es una ciudad en la que EPAS no maneja el sistema ni la planta potabilizadora, pero sí les proveemos en bloque desde el acueducto Mari Menuco para la segunda y tercera meseta, de modo que puede tener algún efecto parcial”.
Según la AIC, el motivo de la mayor erogación fue una falla que provocó la salida de servicio de la central hidroeléctrica Planicie Banderita. Explicaron que debieron elevar la erogación “para sostener el caudal saliente del embalse compensador El Chañar” y asegurar el riego en las chacras del Alto Valle.
Advirtieron que el agua podría salir turbia tras el aumento del caudal sobre el río Neuquén