Fáciles, rendidoras y con sabor casero, estas croquetas de atún combinan técnica y practicidad para resolver una comida sin carne.
Una receta ideal para Semana Santa y para tener en cuenta siempre. Las croquetas de atún son un gol de media cancha, para sumar a la mesa de Pascuas.
Podés hacerlo con atún en lata o ir a la pescadería y obviamente también intentar con otros pescados.
Las croquetas tienen ese espíritu de cocina inteligente: nacieron en la alta cocina francesa, pero fueron adoptadas por la tradición popular como una forma de aprovechar ingredientes y transformarlos en algo mucho más sabroso.
En clave de Semana Santa, donde el pescado toma protagonismo por la tradición de evitar carnes, el atún aparece como una solución simple, accesible y rendidora para armar un plato que siempre funciona.
Crujientes por fuera, cremosas por dentro, las croquetas tienen algo de ritual casero que nunca falla. Y cuando salen bien, desaparecen antes de llegar a la mesa.